PSOE y BNG auguran que Feijóo supondrá una "marcha atrás" y el PP les reprocha su "arrogancia" tras la derrota

Los grupos de la oposición expresan "preocupación" por la "historia" del futuro presidente de la Xunta y los populares reclaman consensos

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14 (EUROPA PRESS)

Socialistas y nacionalistas afrontan el debate de investidura que arranca hoy con el temor de que el único candidato a presidir la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anuncie una "marcha atrás" a los "logros" del bipartito, mientras que el PPdeG les reprocha su "arrogancia" tras la derrota electoral y lamenta que hagan "oposición" antes de escuchar el discurso que el líder popular pronunciará para ser proclamado jefe del Ejecutivo autonómico.

En declaraciones a Europa Press, el portavoz parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, vaticinó que el futuro presidente gallego adelantará la continuidad de "medidas negativas" en el ámbito social, lingüístico o energético, por lo que confesó no depositar "mucha esperanza" en la intervención de Feijóo.

Con todo, confió en que el líder de los populares gallegos concrete "de qué manera" va a cumplir sus promesas electorales. "¿Cómo va a resolver la crisis en 45 días, cómo va a crear puestos de trabajo?", preguntó a modo de ejemplo con el ánimo de que Feijóo "marque objetivos" en su declaración de hoy.

Tras señalar como materias prioritarias para el debate la actual situación de crisis económica, el autogobierno y la regeneración democrática, Aymerich supuso que el debate de investidura servirá para evidenciar que PPdeG y BNG defienden "proyectos antitéticos". Como ejemplo, puso la política económica y, así, pronosticó que la "agenda oculta" del próximo presidente de la Xunta en este ámbito será "la de siempre".

"Proteger los intereses de una minoría a costa de la mayoría social", resolvió, por lo que cuestionó las posibilidades de llegar a consensos con el Partido Popular a lo largo de esta legislatura. Así, reconoció la importancia de que las fuerzas políticas "tiren en la misma dirección", dado el actual contexto económico, pero se preguntó "cuál va a ser esa dirección".

"En un supuesto ERE, ¿Feijóo va a defender a los trabajadores o a la empresa?. ¿Va a defender los servicios públicos o va a privatizarlos?", inquirió, y se basó en estos "intereses contrapuestos" para adelantar que los nacionalistas, aunque respetarán la cortesía parlamentaria, harán una oposición "firme y rigurosa" durante el debate de investidura.

PSdeG

También el portavoz del PSdeG en la Cámara, Xaquín Fernández Leiceaga, avanzó que su partido mantendrá una postura "seria y rigurosa" en el hemiciclo a partir de hoy, pero avisó de que no será "complaciente". "Nuestra vocación es la de ser oposición, pero para llegar rápido al Gobierno", manifestó, para concluir que conjugarán la crítica "constructiva" con el consenso "cuando el país lo necesite".

De este modo, se mostró dispuesto a "tender la mano" al nuevo Gobierno sobre todo por la situación de crisis, aunque expresó su "preocupación" por la "historia" de Feijóo en el último Ejecutivo Fraga --donde fue vicepresidente primero y conselleiro de Política Territorial--.

Concretamente, advirtió de que será "difícil entenderse" si el PPdeG "mantiene, por ejemplo, la privatización de los servicios públicos". Por este motivo, llamó al líder del PPdeG a aclarar en su declaración de hoy este punto, así como otros aspectos en los que, a juicio del PSdeG, "no tiene programa", como la crisis.

PPdeG

Por su parte, el portavoz parlamentario del PPdeG, Manuel Ruiz Rivas, lamentó el "interés" de socialistas y nacionalistas por hacer oposición antes de escuchar el discurso de Feijóo y, frente a este comportamiento, reivindicó la necesidad de que los partidos políticos lleguen a consensos para solucionar juntos la crisis económica.

En esta línea, recriminó a PSdeG y BNG que no sigan la "estrategia" de "hacer país". "Hay que criticar al Gobierno, pero apoyarlo también cuando sea necesario", especificó, y se expresó en "términos zapateristas" para concluir que ambas formaciones demuestran "muy poco talante" con su actitud.

"Soberbia en la victoria y arrogancia en la derrota", añadió para resumir el comportamiento de socialistas y nacionalistas y, después de censurar su "política de confusión", aseguró que el PPdeG afronta la nueva etapa "con mucha ilusión". "Sabemos que no debemos reincidir en nuestros errores y tampoco en los errores que multiplicó el bipartito", concluyó.