Zapatero quiere que su Gobierno dé un nuevo impulso a la gestión de la crisis

  • Madrid, 7 abr (EFE).- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, espera que el nuevo Ejecutivo que hoy ha anunciado dé un "nuevo impulso" y "mayor fortaleza" en la gestión de la crisis, que entra en una "fase decisiva".

Zapatero cambia la Vicepresidencia económica para luchar contra la crisis

Zapatero cambia la Vicepresidencia económica para luchar contra la crisis

Madrid, 7 abr (EFE).- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, espera que el nuevo Ejecutivo que hoy ha anunciado dé un "nuevo impulso" y "mayor fortaleza" en la gestión de la crisis, que entra en una "fase decisiva".

En la rueda de prensa en la que anunció los cambios de gobierno, Zapatero apuntó que la nueva vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado -que sustituye a Pedro Solbes- deberá liderar la "dirección integral" de la política económica del Ejecutivo.

Añadió que Salgado en la elección "adecuada" para sustituir a Solbes porque "conoce muy bien la administración", tiene mucha experiencia de gestión y una visión "amplia".

En su opinión, la nueva vicepresidenta ha mostrado eficacia en las tareas que ha ejercido y espera que bajo su dirección las medidas que se acuerden lleguen al tejido económico con la máxima celeridad, además de que deberá acometer sus funciones con "iniciativa y capacidad de diálogo y cooperación".

El presidente también confirmó el relevo en Fomento de Magdalena Álvarez, que será sustituida por José Blanco, quien deberá garantizar que la inversión pública en infraestructuras dé a todos los territorios "las mismas oportunidades de progreso".

Zapatero tuvo unas palabras de "especial" agradecimiento a Solbes, del que, dijo, "todos hemos aprendido lo que es tenacidad, dedicación e inteligencia en defensa de los intereses generales" y que ha tenido "toda una vida de entrega al servicio público de forma ejemplar".

Con Solbes "la economía española ha conocido sus momentos más brillantes de los últimos treinta años", aseguró Zapatero, que también destacó que el vicepresidente saliente ha sabido combinar el "rigor" del control de las cuentas públicas con los objetivos de gasto social del Gobierno, y lo ha hecho tanto en años de bonanza como de crisis.

El presidente del Gobierno justificó los cambios anunciados porque, señaló, se basan en la convicción de que el contexto político y la situación económica demandan un "cambio de ritmo" que requiere tanto el citado impulso como la mayor fortaleza del Ejecutivo.

Además, recordó que en esta nueva etapa que se inicia habrá un momento "singular" en el primer semestre de 2010, cuando España asuma la Presidencia de turno de la UE.

El jefe del Ejecutivo subrayó que hay que "luchar contra la crisis que tenemos encima", pero al mismo tiempo se debe pensar en el modelo de crecimiento que España debe tener en el futuro, para el que habrá que articular nuevas formas de producción y trabajo y potenciar, entre otras cosas, las energías renovables.

El presidente se comprometió a que el nuevo equipo trabajará de forma conjunta al señalar que "todos estamos para sudar la camiseta al máximo" y "sacar más energía que nunca" para afrontar esta "dura" y "grave" crisis.

Insistió en este sentido en que la lucha contra la crisis sigue siendo la "máxima prioridad" de su gabinete, si bien recordó que el Ejecutivo ya ha tomado decisiones de "gran trascendencia" y ha aprobado numerosas medidas, más que en otros países, que suponen el 2 por ciento del PIB.

Además, subrayó, España ha hecho valer la "solidez" de su sistema financiero y el control y la regulación del Banco de España, que cuando ha sido necesario ha tomado "medidas extraordinarias para prevenir posibles inestabilidades", en clara alusión a la intervención de Caja Castilla La Mancha (CCM).

Zapatero explicó que ahora, en esta nueva etapa, España debe asumir el mandato dado en la última cumbre del G20, que convoca a todos los gobiernos del mundo a un cambio de ritmo en la dirección de las políticas económicas.

La reunión de Londres, añadió, ha dado un "gran paso adelante" y ha marcado un "punto de inflexión" sobre cómo ha de ser la economía del futuro para que las causas que han provocado esta crisis "no se reproduzcan nunca más".