El presidente checo no firmará el Tratado de Lisboa por ahora

PRAGA (Reuters) - El presidente checo, Vaclav Kalus, dijo el miércoles que no ratificará la reforma europea contenida en el Tratado de Lisboa, colocando un nuevo obstáculo en el camino del texto después de que fuera aprobado por la Cámara alta del Parlamento checo.

Klaus dijo que por ahora no firmará el tratado, que pretende agilizar el funcionamiento del grupo, debido al "no" que recibió el año pasado en un referéndum en Irlanda y a una esperada apelación judicial en la República Checa.

"El tratado de Lisboa está muerto por el momento. Está muerto porque fue rechazado en un referéndum en un estado miembro. Por lo tanto, una ratificación de este tratado no está en la agenda en este momento", dijo el presidente a los periodistas.

La Cámara alta checa había aprobado la reforma poco antes. Por su parte, Irlanda tiene previsto realizar una nueva votación este año.

El Senado checo aprobó por 54 votos a favor, 20 en contra y siete abstenciones este plan que aspira a simplificar la toma de decisiones en una Unión que en los últimos cinco años ha pasado de 15 a 27 miembros en dos rondas de ampliaciones.

El Tratado de Lisboa reforzará la representación exterior del grupo, le dará un presidente a largo plazo y eliminará los vetos nacionales en algunas decisiones, además de elevar el poder de votación de los miembros más grandes.

Klaus y los legisladores del partido gobernante de derechas Demócratas Cívicos denuncian que reduce la soberanía nacional y que es un paso hacia un superestado europeo.

El primer ministro checo saliente, Mirek Topolanek, firmó el tratado argumentando que aprobarlo era mejor que arriesgarse a una erosión de la cohesión europea, que expondría al antiguo país comunista a la influencia rusa.

"No acepto el Tratado de Lisboa con ninguna gran euforia", dijo Topolanek al Senado antes de la votación. "Pero lo tomo como un precio por ser miembro del club".

Rechazarlo "nos lanzaría a la esfera de influencia de Moscú", afirmó.

Topolanek es un partidario incondicional de la OTAN y Estados Unidos. Considera que son aliados vitales para impedir que Rusia recupere su poder en Europa central, un punto de vista compartido por los políticos de centro derecha de la zona. Pero también ha dicho que puede ver el papel que juega la UE.

Tampoco ha firmado el tratado el euroescéptico presidente polaco, Lech Kazcynski, y la ratificación no se ha completado en Alemania, donde se enfrenta a un proceso judicial de inconstitucionalidad. El tratado no entrará en vigor hasta que los 27 estados miembros lo ratifiquen.