Expertos auguran una nueva etapa de comercio con Cuba si EE.UU. cambia su política

  • Miami (EE.UU.), 20 mar (EFE).- Un cambio en la política de Estados Unidos hacia Cuba y los reacomodos en el Gobierno de la isla caribeña podrían impulsar una nueva etapa en las relaciones comerciales entre ambos países, dijeron hoy expertos.

Expertos auguran una nueva etapa de comercio con Cuba si EE.UU. cambia su política

Expertos auguran una nueva etapa de comercio con Cuba si EE.UU. cambia su política

Miami (EE.UU.), 20 mar (EFE).- Un cambio en la política de Estados Unidos hacia Cuba y los reacomodos en el Gobierno de la isla caribeña podrían impulsar una nueva etapa en las relaciones comerciales entre ambos países, dijeron hoy expertos.

Este escenario posibilitaría una oportunidad de diálogo binacional, que a su vez facilitaría el intercambio mercantil y la inversión de capitales estadounidenses en la isla, aseguró Jorge Piñón, especialista en temas energéticos del Centro de Política Hemisférica de la Universidad de Miami.

Piñón fue uno de los participantes de la Primera Conferencia de Cuba Trade Expo, a la que asistieron un poco más de un centenar de empresarios y expertos de los sectores de turismo, agricultura, energía y transacciones de bienes raíces, entre otros.

"El Gobierno de Barack Obama considera que la política de aislamiento diplomático y económico de los últimos 50 años (hacia Cuba) no ha funcionado", aseguró el especialista.

De acuerdo con el investigador, se vislumbra que en el mediano plazo podría producirse en el país caribeño un cambio generacional al más alto nivel del Gobierno.

"Aunque muchas personas dicen que (el presidente de Cuba) Raúl Castro se está rodeando de personas de la vieja guardia, me parece que lo hace para mantener la disciplina social ante un clima de cambios inminentes", sostuvo.

Por su parte, Kirby Jones, un consultor especializado en negociaciones comerciales con Cuba, detalló que el control estatal en ese país se mantiene concentrado en la educación, la salud, la milicia y la industria de alimentos a granel y la medicina.

"En el resto de sectores existe un control mixto", dijo Jones, recalcando que existen 225 empresas de capital extranjero que operan en sociedad con el Gobierno cubano, además de otras 500 compañías internacionales, ninguna de ellas estadounidense.

Al respecto Jay Brickman, ejecutivo de Crowley Maritime Corporation, una firma especializada en el transporte naviero de mercadería, dijo que la isla cuenta con infraestructura clave para promover el comercio, como los puertos y la red carretera.

El ejecutivo, que integró el Comité para Latinoamérica del Departamento de Comercio de EE.UU., resaltó que actualmente este país es el primer proveedor de Cuba de productos como maíz, trigo y piernas de pollo, entre otros.

Reconoció que lidiar con la burocracia cubana para impulsar un negocio es "complicado", pero aquello no le impidió afirmar que el comercio entre ambos países podría crecer mucho más.

De otro lado, José Azel, investigador asociado del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, se mostró crítico sobre las oportunidades de negocio que ofrece Cuba y afirmó que este país no ofrece las garantías necesarias para proteger las inversiones.

"Si estamos hablando de exportar a Cuba la compañía sólo tiene que preocuparse de que le paguen, pero si estamos hablando de invertir en Cuba, de poner dinero para crear una factoría, ya es totalmente diferente, a mí me parece muy riesgoso invertir en un lugar donde no se ofrece seguridad jurídica", comentó Azel.

Sobre el reciente levantamiento de restricciones de viajes y remesas aprobado por el presidente Obama, el investigador se mostró escéptico y dijo que esa señal no tendría una respuesta favorable por parte de Cuba.

"Ese gobierno (el cubano) no está interesado en inversiones estadounidenses, ni en hacer ningún cambio político, así que yo no espero mucho de ellos", comentó.

Algunos activistas del exilio cubano protestaron contra el evento frente al lugar donde se celebraba.

Ana Carbonell, representante del grupo La Rosa Blanca, sostuvo que es "inmoral" hablar de negociar con un "Estado totalitario que mantiene oprimida a su población".

Silvya Iriondo, de la organización M.A.R. por Cuba, dijo que "es lamentable e insólito que esta conferencia en vez de reclamar la libertad del pueblo cubano trate de buscar formas de comerciar y proveerle créditos a una dictadura".