Una nueva ola de atentados en Irak causa más de 60 muertos en 24 horas

  • Bagdad, 21 may (EFE).- Una nueva ola de atentados en Irak ha causado más de sesenta muertos en las últimas 24 horas, cuando está próxima la retirada de las tropas estadounidenses de los centros urbanos del país.

Bagdad, 21 may (EFE).- Una nueva ola de atentados en Irak ha causado más de sesenta muertos en las últimas 24 horas, cuando está próxima la retirada de las tropas estadounidenses de los centros urbanos del país.

Fuentes policiales informaron hoy de un atentado suicida en el distrito de Dura, en el sur de Bagdad, que mató a quince personas, entre ellas tres soldados estadounidenses, y causó heridas a una treintena de militares y civiles.

Un desconocido que llevaba un cinturón con explosivos lo hizo detonar cerca de un grupo de soldados estadounidenses que patrullaba a pie el sector, en la entrada de un mercado de ese distrito, de mayoría suní.

Entre los heridos hay al menos cinco efectivos estadounidenses, según las mismas fuentes iraquíes.

Poco antes de que se conocieran los datos de este atentado, un suicida hizo detonar otro cinturón de explosivos en la ciudad de Kirkuk, 250 kilómetros al norte de Bagdad, con un saldo de ocho muertos y siete heridos.

El atentado de Kirkuk fue perpetrado en una comisaría y el blanco era un grupo de militantes de los pro gubernamentales Consejos de Salvación, que el año pasado han sido claves para combatir a los terroristas vinculados con Al Qaeda en varias zonas de Irak.

También hoy, dos policías murieron y otras 20 personas resultaron heridas al estallar una carga explosiva en un contenedor de basura en el área de Mamoun, al oeste de Bagdad, dijeron fuentes policiales.

Las acciones violentas de hoy suceden al atentado con un coche-bomba perpetrado anoche en el barrio de mayoría chií de Shula, en el noroeste de Bagdad, que causó 40 muertos y 85 heridos, según el balance de víctimas dado a conocer hoy por la policía.

Esa bomba estalló cerca de un popular restaurante del barrio de Shula.

La ola de violencia de las últimas horas se produce en un momento en el que EEUU está preparando su retirada de los centros urbanos de Irak, programado para fines de junio, en cumplimiento de los acuerdos de seguridad firmados el 13 de diciembre del año pasado.

Según este pacto, la retirada total de Irak de las tropas norteamericanas se producirá a finales de 2011 y hasta hoy no hay ninguna declaración oficial en el sentido de que los planes aprobados vayan a tener una variación en cuanto a las fechas.

El pasado 10 de mayo, el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, afirmó que su país no necesitaba "un gran número" de militares extranjeros en las ciudades gracias al control que mantienen las fuerzas locales.

"Irak vive hoy en un ambiente de democracia y libertad. La situación de seguridad ya está bien y no necesitamos un gran número de soldados en las ciudades después de que lográramos controlarlas", afirmó Maliki tras reunirse con la presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi.

Al Maliki hizo la declaración a pesar de que, en abril pasado, Irak experimentó un dramático aumento de la violencia, después de varios meses de relativa tranquilidad, según un balance mensual de víctimas del Ministerio del Interior.

De acuerdo con estos datos, en abril perecieron 255 personas por atentados explosivos y otras 425 murieron por otros actos de violencia en el país, incluyendo combates entre las fuerzas regulares e insurgentes.

Esos 680 muertos de abril están muy por encima de los registrados en marzo pasado, cuando hubo 250 muertos, la cifra mensual más baja desde que EEUU invadió Irak, en marzo de 2003.

La mayoría de las víctimas de abril se concentró en acciones armadas registradas en Bagdad y en la provincia de Diyala, al noreste de la capital.