Diez asociaciones convocan concentraciones para que el campo de golf de Oyambre se cierre y "pase a la historia"

ARCA cree que proyectar campos de golf sobre espacios protegidos es "insistir en lo peor del modelo que ha llevado a la crisis" SANTANDER, 19 (EUROPA PRESS) Diez asociaciones ecologistas, culturales y ciudadanas se han unido en defensa de las dunas de Oyambre y han convocado dos concentraciones para que el campo de golf se cierre y "pase a la historia". La primera movilización será el domingo, día 22, en la playa de Oyambre a partir de las once de la mañana; y la segunda se desarrollará frente al Parlamento cántabro, de 16.30 a 17.30 del próximo lunes, coincidiendo con la sesión plenaria. La iniciativa la respaldan Ecologistas en Acción, Arca, SEO BirdLife, la Asociación Cultural Pro-Comillas, Mortera Verde, Acanto, Regüelta, Abora, la Revista Cantárida y la Coordinadora Cántabra de ONGD. El vicepresidente de ARCA, José Ángel Herrera, así como Felipe González, de SEO BirdLife, y Guadalupe Grandoso, de Ecologistas en Acción, anunciaron hoy en rueda de prensa las protestas cuyo detonante, según aseguran, han sido las palabras del presidente regional, Miguel Ángel Revilla, a favor del mantenimiento de este campo de golf. José Ángel Herrera, recalcó que el campo de golf "tiene que desaparecer" y pasar a esa historia de la que dicen que procede porque "es un ejemplo de lo que no debe ocurrir: ocupar un espacio de altísimo valor patrimonial, como las dunas de Oyambre, para un negocio privado". Según dijo, la historia del Parque Natural de Oyambre se ha escrito "a golpe de movilización frente a la permanente actitud de la Administración", que ha demostrado "estar al servicio de los intereses privados", en algunos casos incluso de la "especulación", y no de los intereses ciudadanos. Por eso, ahora hacen de nuevo un llamamiento a los ciudadanos para que vuelvan a movilizarse, en este caso para exigir el cierre del campo de golf y la restauración del sistema dunar. "Es imprescindible que la ciudadanía se movilice y este campo de golf pase a la historia, esa historia de la que dicen que viene; ahí es donde tiene que recaer", apostilló Herrera, quien insistió en que el Ministerio de Medio Ambiente ya ha hecho el deslinde del dominio público marítimo terrestre y, por tanto, "de forma efectiva tiene que pasar ya a disfrute" de todos los cántabros. UN "CAMINO NEFASTO" Lo que ocurre, a su juicio, es que este campo de golf y la "defensa" que hace de él Revilla, entre otros, "no es más que la punta de lanza de muchos otros proyectos que se pueden hacer de similar factura". Por ello, advirtió que proyectar campos de golf sobre los espacios mejor conservados del territorio regional e incluso espacios protegidos es un "camino nefasto" y supone "insistir en lo peor del modelo de desarrollo que ha llevado a la crisis que padece toda España". "Construir campos de golf puede ser una buena oportunidad, si se hace conforme al interés general, y una malísima decisión si se enfoca exclusivamente a beneficiar a unos determinados promotores urbanísticos", sentenció. MOVILIZACIÓN POPULAR Por su parte, tanto Felipe González como Guadalupe Grandoso coincidieron con el representante de ARCA en el llamamiento de la participación. González recordó que la mayor parte de los espacios naturales de Cantabria han sido declarados "gracias a la movilización popular" y las asociaciones ecologistas se han tenido que "echar a la calle" para reclamar su protección. Ahora lo que piden es la movilización de nuevo para dejar claro a los políticos de la región que los ciudadanos quieren que los espacios naturales tengan "la mayor protección" y estén "a salvo de vaivenes políticos". Además, agregó, quieren que lo conseguido en torno al campo de golf de Oyambre, tras la aprobación del deslinde, "no se vaya a echar al traste" por unas "peticiones personales" del Gobierno de Cantabria. Por último, Guadalupe Grandoso subrayó el valor ecológico de los sistemas dunares y recordó que fue el propio Miguel Ángel Revilla, cuando era consejero de Obras Públicas en 1999, el que acordó iniciar un expediente sancionador y ordenó paralizar las obras. La propia Consejería y el Ayuntamiento de Valdáliga acordaron sancionar a la empresa por las obras realizadas, cerrar el campo de golf, devolver las dunas a su estado original y ponerle una multa que luego "fue perdonada". Cuando otra empresa --la actual propietaria de los derechos-- presentó en 2005 un proyecto de rehabilitación de la casa-club de Oyambre, la Consejería de Presidencia, Ordenación del Territorio y Urbanismo denegó la autorización. Ya en 2006 el Ministerio aprobó el deslinde y en junio de 2007 sacó a información pública el expediente de expropiación forzosa sobre los derechos de uso de la empresa sobre el campo dunar. En consecuencia, estas asociaciones piden que se cierre el campo de golf y se ejecute el proyecto de restauración dunar. De lo contrario, recurrirán a los tribunales para que se respete la legalidad.