El Govern balear vive una crisis por las diferencias de socios y la corrupción

  • Palma, 19 mar (EFE).- El Govern tripartito de Baleares vive su peor crisis a raíz de la imputación del conseller de Turismo, Miquel Nadal (UM), las diferencias por un complejo turístico y la detención de dieciocho personas por el presunto desvío a privados de dinero del Consell de Mallorca, gobernado por los mismos partidos que el ejecutivo (PSOE, Bloc y UM).

El Govern balear vive una crisis por las diferencias de socios y la corrupción

El Govern balear vive una crisis por las diferencias de socios y la corrupción

Palma, 19 mar (EFE).- El Govern tripartito de Baleares vive su peor crisis a raíz de la imputación del conseller de Turismo, Miquel Nadal (UM), las diferencias por un complejo turístico y la detención de dieciocho personas por el presunto desvío a privados de dinero del Consell de Mallorca, gobernado por los mismos partidos que el ejecutivo (PSOE, Bloc y UM).

La crisis comenzó hace varias semanas cuando Unió Mallorquina (UM) anunció que, en contra de lo pactado con sus socios de gobierno, tramitaría una enmienda parlamentaria, que contaría con el apoyo del PP, para propiciar la construcción de un campo de golf y un hotel en el municipio mallorquín de Campos, cuyo consistorio gobierna esa formación nacionalista.

Las diferencias entre los socios se agudizaron el pasado lunes, cuando el actual conseller de Turismo y presidente de UM, Miquel Nadal, recibió un escrito judicial para declarar el día 30 de abril, en calidad de imputado, por su actuación en el pasado mandato como vicepresidente del Consell en el proyecto urbanístico de Can Domenge, finca de la ciudad de Palma.

Ese mismo día, la Policía, a instancias de la Fiscalía Anticorrupción, inició un rosario de detenciones en la llamada "Operación Peaje", en la que se investiga el desvío en el pasado mandato del Consell de Mallorca de dinero destinado a las obras de carretera de Manacor a obras privadas.

Esa operación se ha saldado, hasta ahora, con la detención de dieciocho personas, de las que dos han pasado hoy a disposición judicial, y a la imputación del actual vicepresidente del Consell de Mallorca, Antoni Pascual (UM), y del director insular de Carreteras en el pasado y presente mandato, Gonzalo Aguiar, cargo de confianza de Unió en la institución.

Nadal, quien proclama públicamente su inocencia, puso el mismo lunes su cargo a disposición del presidente del Govern, el socialista Francesc Antich, quien no le pidió la dimisión pero que ha aseverado públicamente que en este caso "utilizará la misma vara de medir" que en situaciones similares, es decir, que esperará a que la Justicia determine la situación procesal de su conseller.

Unió renovó su dirección tras las elecciones autonómicas de 2007 y desde entonces la preside Nadal, quien sustituyó a Maria Antònia Munar, ex presidenta del Consell y ahora presidenta del Parlament.

La imputación del presidente de UM ha llevado a la dirección de su partido a darle formalmente todo su apoyo, aunque fuentes de Unió no esconden la crisis abierta por ese hecho en la formación y no descartan ninguna hipótesis como solución al caso, incluida la renuncia de Nadal.

La concatenación de casos de corrupción acontecidos en la pasada legislatura pero que ahora afectan a miembros del Govern, según fuentes socialistas, "interesa más que preocupa" a la dirección nacional del PSOE, que coincide con Antich en que la convocatoria de elecciones autonómicas es la última de las opciones que se debe tomar.

Los socialistas, por boca del propio Antich, y los nacionalistas del Bloc, por la de su líder, Biel Barceló, sostienen que, en la actual situación de crisis económica, no conviene a los ciudadanos convocar elecciones anticipadas.

Ambas formaciones coinciden, sin embargo, en que sus encuestas internas les indican que si ahora se celebrasen unos comicios la suma de escaños de ambos partidos "rozaría" la mayoría absoluta.

Nadal, por su parte, declaró anoche en una entrevista televisiva -la única que ha ofrecido hasta el momento- que tampoco es partidario de adelantar los comicios, pero que "si no está garantizada la gobernabilidad, habrá que convocar elecciones".

El PP, algunos de cuyos dirigentes están también imputados en varios casos de corrupción y que pidió públicamente hace unos meses que se investigase la construcción de la polémica carretera, se ha limitado hasta el momento a guardar un prudente silencio y a reclamar que se esclarezcan los casos abiertos que afectan a UM.

Fuentes socialistas destacan que "si a fecha de hoy, el PP no ha pedido adelantar elecciones o no ha anunciado una moción de censura, ya no lo hará, y esperará a verlas venir".