La Comunidad recuerda a ecologistas que el PRUG del Parque del Sureste recoge el desmantelamiento de plantas de tratamiento

MADRID, 9 (EUROPA PRESS) La Comunidad de Madrid recordó hoy a varias asociaciones ecologistas que el nuevo Plan Regional de Uso y Gestión (PRUG) del Parque del Sureste, aprobado por el Consejo de Gobierno el pasado jueves, ya recoge el desmantelamiento de las plantas de tratamiento y demás instalaciones vinculadas a cada explotación. La respuesta del Gobierno regional se produce después de que Ecologistas en Acción, GRAMA, la Asociación Ecologista del Jarama El Soto y Jarama Vivo, presentaran una demanda la semana pasada en la que solicitan al Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que inste a la Consejería de Medio Ambiente a retirar las graveras y plantas de tratamiento "ilegales" que se asientan en las zonas más sensibles del Parque Regional del Sureste. Fuentes del departamento que dirige Ana Isabel Mariño explicaron a Europa Press que el comunicado de las asociaciones ecologistas "vuelve a poner en evidencia una vez más el desconocimiento absoluto por la normativa medioambiental vigente en la Comunidad de Madrid". Las mismas fuentes señalaron que el PRUG del Parque del Sureste "limita y regula" la actividad de las empresas de extracción de áridos en este parque natural. Precisaron que, como novedad en los espacios protegidos de España, el Gobierno regional aprobó que "no podrá localizarse explotación alguna de áridos en las zonas A, B, C, y E del parque, debiéndose de iniciar el cese de su actividad en aquellas explotaciones que estén dedicadas en estas zonas, que en todo caso no se extenderán a seis meses más allá de la aprobación del PRUG". También insistieron en que el Plan de Uso y Gestión recoge además un plazo de un año para el desmantelamiento de las plantas de tratamiento y demás instalaciones vinculadas a cada explotación. "El Ejecutivo regional, como viene haciendo, va a cumplir rigurosamente con la normativa medioambiental vigente vinculada al parque", apostillaron. Finalmente, subrayaron que como novedad en los espacios protegidos de la península, "la Comunidad de Madrid ha limitado a 250 hectáreas la superficie máxima que puede estar en explotación y ha implicado a las empresas de extracción de áridos la restauración de las zonas degradadas en este parque".