Promotores inmobiliarios de Balears piden a los Ayuntamientos una demora de más de un año para iniciar las obras

Sostienen que la crisis no es un escenario adecuado para seguir construyendo nuevas viviendas ante las dificultades financieras de los ciudadanos

PALMA DE MALLORCA, 03 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Asociación Empresarial de Promotores Inmobiliarios de Baleares, Gabriel Oliver, reveló hoy que ha enviado una carta a los Ayuntamientos de las islas en la reclama una demora de un año o año y medio en el inicio de las obras de viviendas, que ya cuenten con licencia, en lugar de los seis meses actuales, al considerar que la crisis no es un escenario adecuado para sacar al mercado nuevos pisos, debido a las dificultades financieras de los ciudadanos para lograr un crédito hipotecario.

Tras la Asamblea General de la citada Asociación, Oliver indicó que esta iniciativa ya se ha llevado a cabo en Cataluña y señaló que en la misiva también solicita a los Consistorios que alarguen el plazo que tienen los promotores para liquidar los impuestos derivados del inicio de las obras y que en la actualidad está estipulado en dos o tres meses desde el comienzo de los trabajos.

En esta línea, el miembro de Analistas Financieros Internacionales y experto en el sector inmobiliario Pep Ruiz Aguirre se preguntó "qué sentido tiene forzar la iniciación de nuevas viviendas cuando tenemos pisos en el mercado que no se están aprovechando" y, por ello, apostó por que la administración "se concentre en aprovechar este stock buscando mecanismos para hacer que estos pisos puedan ser utilizados antes de mover la maquinaria para seguir añadiendo viviendas".

Preguntado sobre el hecho de que esta medida supondrá reducir el número de empleos en el sector de la construcción en un momento de crisis económica, Aguirre manifestó que si se tuviera en cuenta este criterio, "tendríamos que seguir manteniendo el mismo ritmo de producción de viviendas de hace año y medio", lo que, a su juicio, es "insostenible".

Por otra parte, Oliver consideró que también sería "positivo" que todas las administraciones públicas disminuyeran la fiscalidad de la vivienda, teniendo en cuenta que el 22 o 23 por ciento del coste de un piso corresponde a la carga impositiva que un ciudadano debe pagar a las distintas instituciones.

"Deseamos que cuanto antes, se estabilice la actividad financiera", remarcó Oliver, al tiempo que indicó que anualmente, se va disminuyendo el stock de viviendas en Baleares, hasta el punto de que en el 2012 sólo se prevé que haya un stock de 1.208 pisos, frente a las 5.000 que había en 2008 y las 6.198 que se prevé al finalizar este año.

Así, dijo que durante el 2008 y 2009, sólo se están otorgando 125 visados mensuales, cifra que se mantendrá el próximo año, frente a los 1.000 visados mensuales del periodo comprendido entre 2006 y 2007. Por otra parte, auguró que hasta el segundo semestre de 2010, será "imposible" que el Govern pueda iniciar la construcción de las 5.000 viviendas prometidas para esta legislatura, "de las que 2.500 serán libres y otras 2.500 de protección oficial o precio tasado".

Oliver advirtió de que la construcción en Baleares "no volverá a representar el 12 o 13 por ciento del PIB, ni mantendrá 7.000 puestos de trabajo como hace años", debido a que, según recordó, en las islas existen unas normativas urbanísticas que "limitan" el crecimiento urbanístico.

En este sentido, aseveró que no cree que "nadie se plantee en cambiar la limitación urbanística que existe en este momentos, pese a que la demanda de vivienda siga creciendo" y, por tanto, sostuvo que los ciudadanos de las islas se tienen que "acostumbrar a que la gente que se dedicaba a la construcción debera cambiar de actividad".

REDUCCIÓN DE LAS VENTAS

Así, insistió en que con la caída en las ventas de la vivienda en un 50 por ciento en relación a años anteriores y ante la previsión de que el stock disminuya hasta casi ser inexistente en el 2012, supone que prácticamente se "ha cerrado la máquina de producir pisos", teniendo en cuenta que a mediados de este año concluirán las obras de los inmuebles iniciadas en 2007.

"El mercado existe y las personas quieren comprar una vivienda, pero nadie compra un piso porque cada día es más difícil obtener un crédito hipotecario, mientras que la crisis aconseja demorar la compra de una vivienda", sentenció, al tiempo que avisó de que están "equivocados" aquellos que piensan que en los próximos años habrá un "bajón" de los precios de los pisos, dado que "no lo se reducirán más allá del margen que se pueda".

Por otro lado, Oliver criticó que el "mal endémico" de Baleares es la "inseguridad jurídica", que, en su opinión, se ha convertido en un "deporte nacional". Así, afirmó que algunos promotores desconocen dónde se puede construir y dónde no, ya que a pesar de que aceptaron las diferentes normativas existentes, como los Planes Territoriales y el Plan de Ordenación de la Oferta Turística, en ocasiones una institución les otorga una licencia y otra superior se la deniega.

Además, agregó que las instituciones deben acelerar el procedimiento de gestión urbanística, con el fin de que éste no se demore entre cuatro o seis años para lograr una licencia de obra. Finalmente, remarcó que el Govern debe clarificar la obligatoriedad de reservar el 30 por ciento del nuevo suelo urbanizable a VPO, ya que, según indicó, se está creando una "confusión muy importante", respecto a las viviendas que ya estaban contempladas en los planeamientos antiguos.