Un juez suspende la sesión con Murcia Guzmán por un acusación a gritos del empresario

  • Bogotá, 26 feb (EFE).- Un juez colombiano que procesa al empresario colombiano David Murcia Guzmán, arrestado el año pasado por captación ilegal de fondos por medio de su grupo de firmas, suspendió hoy una sesión luego de que el detenido lo acusara a gritos de estar "pagado" por el Gobierno el presidente Álvaro Uribe.

Un juez suspende la sesión con Murcia Guzmán por un acusación a gritos del empresario

Un juez suspende la sesión con Murcia Guzmán por un acusación a gritos del empresario

Bogotá, 26 feb (EFE).- Un juez colombiano que procesa al empresario colombiano David Murcia Guzmán, arrestado el año pasado por captación ilegal de fondos por medio de su grupo de firmas, suspendió hoy una sesión luego de que el detenido lo acusara a gritos de estar "pagado" por el Gobierno el presidente Álvaro Uribe.

El hecho se registró en el Juzgado Cuarto Especializado de Bogotá, donde el juez José Reyes Rodríguez ordenó cerrar la sesión por "rebelión" del preso.

El letrado tomó la decisión luego de que Murcia le dijo que no era imparcial porque era pagado por el Gobierno del presidente Uribe.

Según testigos, Murcia Guzmán se paró de su silla y comenzó a dar gritos para denunciar falta de garantías, por lo que el juez Reyes Rodríguez le exigió respeto y suspendió la audiencia.

El pasado lunes el abogado Gustavo Salazar Pineda, defensor del empresario Murcia Guzmán, pidió llamar a declarar al presidente Uribe por considerar que el proceso judicial ha sido promovido por el jefe del Estado.

David Murcia Guzmán, cabeza del grupo DMG, que llevaba sus iniciales, fue arrestado en Panamá el pasado 19 de noviembre pasado, a solicitud de las autoridades colombianas, y extraditado a Colombia horas más tarde.

Uribe decretó el 17 de noviembre último el estado de emergencia social para afrontar la crisis desatada por diversas oficinas que captaban dinero de pequeños ahorradores a cambio de altos intereses, conocidas como pirámides, y ese mismo día ordenó intervenir el grupo DMG.

Sin embargo, esta organización afirmaba que no era una pirámide, sino una empresa de venta prepagada de electrodomésticos y servicios.

De acuerdo con sus directivos, DMG tenía más de 200.000 clientes en Colombia y se preparaba para abrir operaciones en Panamá, Ecuador y otros países.