Un nuevo biotopo protegerá el patrimonio geológico del flysch de Zumaia

  • San Sebastián, 11 feb (EFE).- El flysch, formación rocosa que se extiende a lo largo de la costa entre las localidades guipuzcoanas de Deba y Zumaia, ha recibido la condición de biotopo por parte del Gobierno vasco para preservar la riqueza geológica conservada en estas piedras durante los últimos 50 millones de años.

Un nuevo biotopo protegerá el patrimonio geológico del flysch de Zumaia

Un nuevo biotopo protegerá el patrimonio geológico del flysch de Zumaia

San Sebastián, 11 feb (EFE).- El flysch, formación rocosa que se extiende a lo largo de la costa entre las localidades guipuzcoanas de Deba y Zumaia, ha recibido la condición de biotopo por parte del Gobierno vasco para preservar la riqueza geológica conservada en estas piedras durante los últimos 50 millones de años.

La consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Gobierno vasco, Esther Larrañaga, ha declarado hoy en una rueda de prensa celebrada en Zumaia, que este área es "un formidable paisaje y un testigo singular de los cambios geológicos, biológicos e incluso climáticos" que han acontecido en la Tierra a lo largo de la historia y que pueden ayudar a comprender mejor el actual problema del cambio climático.

La nueva zona protegida, calificada por la consejera como una auténtica "biblia tectónica", abarca 8 kilómetros que van desde el punto denominado Haitzandi (Deba) y Haitzabal (Zumaia), con una superficie total de 4.300 hectáreas entre superficie terrestre y marina.

José Ignacio Baceta, geólogo e integrante de un grupo de investigadores de la Universidad del País Vasco que ha realizado numerosos estudios sobre esta formación rocosa, ha explicado que un flysch es una sucesión de rocas marinas formada hace cientos de miles de años.

Ha señalado que éste en concreto se formó durante el proceso denominado "orogenia pirenaica" y que se trata del punto geológico de referencia a nivel mundial marcado por la Unesco que representa el límite de transición entre los periodos Selandiense y Thanetiense, que se remonta hasta hace 60 millones de años.

Según ha explicado Larrañaga, los objetivos generales que desean alcanzar en esta zona al declararla espacio protegido son la conservación del patrimonio geológico que ofrecen los acantilados, gestionar el paisaje de la zona litoral para evitar su degradación y simplificación, así como asegurar los procesos geomorfológicos y ecológicos característicos que se desarrollan en este área.

Las zona más valiosas y frágiles son los acantilados y la rasa mareal hasta los 10 metros de profundidad, que estará rodeada por una amplia "zona de amortiguación" que comprende una gran extensión marina y otra de paisajes de la campiña costera colindantes y que están dentro de los márgenes del nuevo biotopo.

Javier Franco, coordinador del entorno marino del centro Azti-Tecnalia, ha considerado "especialmente interesante" la biodiversidad existente en este espacio, en el que pueden encontrarse singulares especies de algas, crustáceos o moluscos que habitan en la zona de la rasa mareal, la cual queda cubierta por las aguas en función de el estado de la marea.

Para compatibilizar la preservación del entorno con los usos tradicionales y gestionar tanto las actividades recreativas como las de investigación, está previsto poner en marcha medidas que, dentro del recientemente aprobado Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN), sirvan para delimitar actividades como la pesca, que estará prohibida en dos áreas marinas del flysch declaradas "zonas de reserva".

La consejera de Medio Ambiente ha informado de que con la nueva franja protegida entre Deba y Zumaia, el biotopo de Inurritza (Zarautz) y el del río Leitzaran, Guipúzcoa pasa a contar con tres espacios que cuentan con esta calificación.

Larrañaga ha agregado que junto a los diversos parques naturales de la Comunidad Autónoma, una cuarta parte del territorio del País Vasco pasa a estar protegido bajo algún tipo de figura legal.