Un senador republicano se pasa a las filas demócratas y deja la mayoría cualificada a un solo escaño

El voto que necesita el Partido Demócrata para alcanzar la cifra mágica de 60 está pendiente de adjudicarse en el estado de Minnesota

NUEVA YORK, 28 (del corresponsal de EUROPA PRESS, Emilio López Romero)

El veterano senador republicano Arlen Specter ha anunciado este martes su decisión de abandonar el partido y pasarse a las filas demócratas, por lo que el partido del presidente, Barack Obama, estaría a un solo escaño de contar con la mayoría cualificada en la Cámara Alta que le permitiría aprobar leyes sin temor a un eventual veto republicano.

La noticia ha saltado este mediodía en el Capitolio, en Washington, cuando la oficina del senador por Pensilvania colgó en su página web un comunicado en el que anunciaba que se presentará a la reelección en las "internas demócratas" del año que viene y convocó una rueda de prensa en las próximas horas para explicar los motivos que le han llevado a tomar esta decisión.

El Senado de Estados Unidos cuenta con cien escaños, dos por cada uno de los cincuenta estados en los que está dividida la Unión, y la mayoría cualificada que permite a uno u otro bando aprobar sus proyectos de ley sin los condicionantes de un posible veto del partido en la minoría está en sesenta escaños.

Tras las elecciones legislativas celebradas el 4 de noviembre, el 'efecto Obama' permitió que el Partido Demócrata lograra reforzar su posición en la Cámara Alta al conseguir 56 asientos y el apoyo de otros dos independientes. Tras el anuncio de Specter se quedan a un escaño de la cifra mágica de 60, y se da la circunstancia que hay un puesto en el Senado que está pendiente de adjudicarse.

Se trata de uno de los escaños que corresponden al estado de Minnesota, donde la diferencia de votos entre los dos candidatos en liza fue tan pequeña que el proceso está paralizado y pendiente de confirmación. Los aspirantes a ese puesto son el republicano Norm Coleman y el demócrata Al Franken, un conocido humorista del país que dejó la gran pantalla para intentar entrar en el Capitolio.

Poco después de conocer la decisión del senador, el presidente Obama llamó por teléfono a Specter para decirle que estaba "encantado" de poder contar con él en el Senado, mientras que los líderes de la minoría republicana, los senadores Mitch McConnell y Jon Kyl, mantenían una reunión de emergencia en el Capitolio para fijar una posición al respecto.