Saramago dice que le ofende la displicencia con que el Papa trata al Gobierno

  • Madrid, 9 feb (EFE).- El escritor portugués José Saramago afirma en su blog, con motivo de la reciente visita a España del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, que le ofende "la displicencia con que el Papa y su gente trata al Gobierno de Rodríguez Zapatero".

Saramago dice que le ofende la displicencia con que el Papa trata al Gobierno

Saramago dice que le ofende la displicencia con que el Papa trata al Gobierno

Madrid, 9 feb (EFE).- El escritor portugués José Saramago afirma en su blog, con motivo de la reciente visita a España del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, que le ofende "la displicencia con que el Papa y su gente trata al Gobierno de Rodríguez Zapatero".

En su blog "El cuaderno de Saramago" (cuaderno.josesaramago.org), el premio Nobel expresa su tristeza por el "temor (¿religioso?) que parece paralizar al Gobierno español siempre que tiene que enfrentarse no sólo a enviados papales, sino también a los 'papas' domésticos".

"Y digo todavía más: como persona, como intelectual, como ciudadano, me ofende la displicencia con que el papa y su gente trata al Gobierno de Rodríguez Zapatero, ese que el pueblo español eligió con entera conciencia", añade.

En su opinión, "parece que alguien tendrá que tirarle un zapato a uno de esos cardenales", y afirma que "no consigo ver a los señores cardenales y obispos trajeados con un lujo que escandalizaría al pobre Jesús de Nazaret, apenas cubierto con su túnica de pésimo paño", sin recordar "el delirante desfile de moda eclesiástica que Fellini colocó en 'Ocho y Medio' para su y nuestro disfrute".

Para Saramago, los dirigentes de la Iglesia, a quienes se refiere como "estos señores", se suponen "investidos de un poder que sólo nuestra paciencia ha hecho perdurar".

"Se dicen representantes de Deus en la tierra (nunca lo han visto y no tienen la menor prueba de su existencia) y se pasean por el mundo sudando hipocresía por todos los poros", subraya el escritor, quien admite que "tal vez no mientan siempre, pero cada palabra que dicen o escriben lleva por detrás otra pegada que la niega o limita, que la disimula o pervierte".

Según Saramago, los cardenales y obispos, "incluyendo al papa que los gobierna, no están nada tranquilos", ya que -añade- pese a vivir "como parásitos" de la sociedad civil, "las cuentas no les salen".

"Ante el lento aunque implacable hundimiento de este Titanic que es la iglesia católica, el papa y sus acólitos, nostálgicos del tiempo en que imperaban en criminal complicidad, el trono y el altar, recurren ahora a todos los medios, incluyendo el chantaje moral, para inmiscuirse en la gobernación de los países, en especial aquellos que, por razones históricas y sociales, todavía no han osado cortar las amarras que siguen atándolos a la institución vaticana".