El cardenal Sancha será beatificado el 18 de octubre en la catedral de Toledo

  • Toledo, 12 abr (EFE).- El cardenal Ciríaco María Sancha y Hervás, fallecido hace cien años y que fue arzobispo de Toledo, será beatificado el próximo 18 de octubre en la catedral toledana, donde están enterrados sus restos mortales.

El cardenal Sancha será beatificado el 18 de octubre en la catedral de Toledo

El cardenal Sancha será beatificado el 18 de octubre en la catedral de Toledo

Toledo, 12 abr (EFE).- El cardenal Ciríaco María Sancha y Hervás, fallecido hace cien años y que fue arzobispo de Toledo, será beatificado el próximo 18 de octubre en la catedral toledana, donde están enterrados sus restos mortales.

Así lo ha anunciado hoy el cardenal Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, durante la homilía de la misa del Domingo de Resurrección que ha oficiado en la catedral primada.

"La divina providencia ha querido bendecirnos, en este día de Pascua, con la gran noticia de la fecha de la beatificación del que fue nuestro buen pastor y sigue siéndolo desde la gloria de Dios velando por su pueblo", ha señalado el cardenal.

Ha añadido: "sin duda que la beatificación del venerable Ciriaco María Sancha y Hervás servirá para ahondar y consolidar nuestra fe que proclama que Jesucristo ha vencido a la muerte y que estamos llamados a participar de su victoria llevando, por el espíritu santo, una vida nueva".

En su carta pastoral con motivo de la beatificación, el cardenal Cañizares hace un repaso de la vida del cardenal Sancha, nacido en Quintana del Pidió (Burgos) en 1833 y que murió en Toledo en 1909.

Ocupó la archidiócesis primada en junio de 1898, "en plena crisis de ultramar y en medio de una profunda decadencia nacional. La Santa Sede buscó en el cardenal Sancha el hombre que restituyera al primado un prestigio necesario para servir a la unidad de los obispos y de toda la Iglesia española. Y no se equivocó", resalta el cardenal Cañizares en su carta pastoral.

De él destaca "su preparación intelectual como pocas cabezas en el episcopado -aparte de su gran formación en doctrina social, dominaba varios idiomas y poseía una excepcional erudición en distintos saberes-; su porte modesto y sencillo, su dulzura y amor en el trato con todos; su capacidad para dar respuesta a cada imponderable que surgiera -aquella España, como la nuestra, estaba llena de problemas a cual más grave-; su fidelidad a la Santa Sede".

Cañizares también dice de Ciríaco María Sancha que "fue uno de los primeros en descubrir que el futuro de la Iglesia pasaba por un decidido impulso al laicado y su penetración en las estructuras sociales, culturales y políticas de su tiempo".

Subraya que no duda en calificarle como "el gran cardenal de la España contemporánea".

Según el prefecto para el Culto Divino, "atravesamos en estos momentos una situación difícil a nivel nacional e internacional. Es precisamente en este tiempo histórico cuando la divina providencia nos concede el regalo de la beatificación del cardenal Sancha".

Y añade: "hoy es posible llevar a cabo todo lo que el cardenal Sancha llevó a cabo. Hoy es posible que haya estabilidad y armonía social. Hoy es posible que se restaure el valor de la persona. Hoy es posible que haya un espacio grande de libertad. Hoy es posible que los pobres -que padecen más que nadie el zarpazo de la crisis económica, antes moral y espiritual- puedan ser atendidos y apreciados en su dignidad. Hoy es posible una justicia social".

El cardenal Cañizares continúa en su carta pastoral que "hoy es posible apostar por la conciliación laboral y la superación de egoísmos de grupo. Hoy es posible conseguir una información enteramente veraz. Hoy es posible todo cuanto vemos en el cardenal Sancha si efectivamente seguimos y nos abrimos a lo que él aportó y de lo que fue testigo: una fe con rostro humano, Jesucristo. Don Ciriaco María nos ayuda a creer en el futuro y apostar por él".