El Papa deja Tierra Santa pidiendo que el Estado palestino sea una "realidad, no un sueño"

  • Jerusalén, 15 may (EFE).- Benedicto XVI concluyó hoy su peregrinaje a Tierra Santa con un llamamiento a que la creación de un Estado palestino deje de ser un "sueño" y se convierta en una "realidad" que lleve la paz a la región.

Jerusalén, 15 may (EFE).- Benedicto XVI concluyó hoy su peregrinaje a Tierra Santa con un llamamiento a que la creación de un Estado palestino deje de ser un "sueño" y se convierta en una "realidad" que lleve la paz a la región.

"Permitidme hacer este llamamiento a toda la gente de estas tierras: ¡No más sangre derramada!. ¡No más luchas!. ¡No más terrorismo!. ¡No más guerra!. Dejadnos romper el círculo vicioso de la violencia. Dejad que haya paz duradera basada en la justicia y una genuina reconciliación", exclamó el Papa en el aeropuerto de Tel Aviv, justo antes de volar de regreso a Roma.

El Pontífice pidió tanto el "reconocimiento universal de que el Estado de Israel tiene derecho a existir, y a gozar de paz y seguridad en fronteras internacionalmente reconocidas" como el "derecho del pueblo palestino a un hogar nacional soberano e independiente, a vivir con dignidad y a viajar libremente".

"Dejad que la solución de dos Estados (israelí y palestino) se convierta en una realidad y no siga siendo un sueño", dijo frente al presidente de Israel, Simón Peres, y al primer ministro, Benjamín Netanyahu, quien rechaza esa fórmula.

En su discurso en el aeropuerto, el Papa repasó la visita a Tierra Santa -"fértil para el ecumenismo y el diálogo inter-religioso"- que comenzó el pasado día 8 en Jordania.

"Una de las visiones más tristes para mí fue el muro (israelí en Cisjordania). Cuando pasé a su lado, recé por un futuro en el que los pueblos de Tierra Santa puedan vivir juntos en paz y armonía sin la necesidad de tales instrumentos de seguridad y separación, sino respetando y confiando uno en el otro y renunciando a toda forma de violencia y agresión", resaltó.

El Obispo de Roma también tuvo palabras para su visita al Yad Vashem de Jerusalén, "uno de los momentos más solemnes" de su estancia en Israel, en el que tuvo "conmovedores encuentros" con supervivientes del Holocausto.

Benedicto XVI, cuyo discurso en el Yad Vashem fue percibido en Israel como poco contundente, insistió hoy en que el genocidio nazi "nunca debe ser olvidado o negado", pues fue un "espantoso episodio de la Historia" en el que "tantos judíos fueron brutalmente exterminados bajo un régimen sin Dios que propagó una ideología de antisemitismo y odio".

El Papa resaltó las "raíces espirituales comunes" entre cristianos y judíos, "hermanos que en momentos de la historia tuvieron una relación tensa, pero que ahora están firmemente comprometidos a construir puentes de amistad duradera".

Por su parte, Peres pidió a Benedicto XVI que emplee su "gran liderazgo espiritual" para "ayudar a la gente a reconocer que Dios no está en el corazón de los terroristas".

Benedicto XVI tomará en breve su avión de regreso a Roma tras una mañana en Jerusalén en la que mantuvo un encuentro ecuménico en el Patriarcado Greco-Ortodoxo, visitó el Santo Sepulcro y la Iglesia Patriarcal Apostólica Armenia de San Jaime -sede del Patriarcado- y se reunió con el nuncio papal, el arzobispo Antonio Franco.