El Papa pide a los obispos de Perú no desentenderse de los drogadictos y parados

  • Ciudad del Vaticano, 18 may (EFE).- El papa Benedicto XVI pidió hoy a los obispos peruanos que ayuden a los ciudadanos sin trabajo, a los que viven en los suburbios de las grandes ciudades y a los que han caído en manos de la droga o la violencia.

El Papa pide a los obispos de Perú no desentenderse de los drogadictos y parados

El Papa pide a los obispos de Perú no desentenderse de los drogadictos y parados

Ciudad del Vaticano, 18 may (EFE).- El papa Benedicto XVI pidió hoy a los obispos peruanos que ayuden a los ciudadanos sin trabajo, a los que viven en los suburbios de las grandes ciudades y a los que han caído en manos de la droga o la violencia.

El Pontífice así lo manifestó en el discurso que dirigió a los obispos de la Conferencia Episcopal Peruana, encabezados por su presidente, el arzobispo de Trujillo, Héctor Miguel Cabrejos Vidarte, que se encuentran en visita "ad limina apostolorum", la que están obligados a realizar al Papa todos los obispos de mundo cada cinco años.

"Pienso sobre todo en los peruanos que carecen de trabajo y de adecuada prestaciones educativas y sanitarias y en los que viven en los suburbios de las grandes ciudades y en zonas recónditas. Pienso, asimismo, en aquellos que han caído en manos de la drogadicción o la violencia. No podemos desentendernos de estos hermanos nuestros más débiles y queridos por Dios", dijo el Papa.

El Obispo de Roma destacó la importancia de estas visitas, en la que los obispos le cuenta la situación de sus iglesias locales y sus necesidades, resaltando que las mismas "fortalecen" los lazos de comunión (unidad) con Roma.

Benedicto XVI agregó que es "imprescindible cultivar el espíritu de unidad dentro de la Iglesia y subrayó que la "unidad auténtica es fuente inagotable de espíritu evangelizador".

A este respecto les animó a potenciar la "Misión continental" para la nueva evangelización del continente americano, puesta en marcha en la V Conferencia del CELAM celebrada en 2007 en Aparecida (Brasil).

El Pontífice también les exhortó a ser "audaces discípulos y misioneros", a potenciar las visitas pastorales a las comunidades eclesiales, "incluidas las más alejadas y humildes"; la oración prolongada, "la esmerada preparación de la predicación" y la ayuda a los sacerdotes, familias, jóvenes, catequistas, enfermos y necesitados".