El Papa se entrevistó en el Vaticano con el presidente Lukashenko

  • Ciudad del Vaticano, 27 abr (EFE).- El papa Benedicto XVI se entrevistó hoy con el presidente de Bielorrusia, Aleksander Lukashenko, con quien analizó la relación entre fe y razón, así como la situación de la Iglesia en ese país y las relaciones entre la comunidad católica y la ortodoxa, informó el Vaticano.

El Papa se entrevistó en el Vaticano con el presidente Lukashenko

El Papa se entrevistó en el Vaticano con el presidente Lukashenko

Ciudad del Vaticano, 27 abr (EFE).- El papa Benedicto XVI se entrevistó hoy con el presidente de Bielorrusia, Aleksander Lukashenko, con quien analizó la relación entre fe y razón, así como la situación de la Iglesia en ese país y las relaciones entre la comunidad católica y la ortodoxa, informó el Vaticano.

El Pontífice y Lukashenko hablaron a solas durante 25 minutos en la biblioteca privada del Papa, "en un clima positivo", subrayó el Vaticano.

Tras la audiencia, el mandatario bielorruso se entrevistó con el Secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, y el "ministro de Exteriores" del Vaticano, el arzobispo Dominique Mamberti.

"Durante las conversaciones se han afrontado temas referentes a la relación entre fe y razón y al diálogo interconfesional e intercultural. También se han analizado temas de carácter internacional ligados a la promoción de la paz y al progreso de la humanidad", señaló el Vaticano en un comunicado.

Durante la audiencia también analizaron la situación de la Iglesia Católica en Bielorrusia y las perspectivas de colaboración entre las dos partes, así como las relaciones entre la comunidad católica con la ortodoxa y las otras confesiones religiosas.

Lukashenko acudió al Vaticano acompañado de su ministro de Exteriores, Sergei Martinov, y de su hijo de cinco años, Nikol.

El presidente de Bielorrusia regaló al Papa un icono de Jesús realizado en madera y paja, siguiendo la técnica tradicional del país. Benedicto XVI le donó la medalla de oro de su pontificado.

Lukashenko se despidió del Papa con un "nos vemos en Bielorrusia si Dios quiere". Su hijo, Nikola, regaló al Papa su abecedario para que el Pontífice "lo aprenda".