El Papa tiende la manos a los judíos para superar los obstáculos que les separan

  • Ammán, 9 may (EFE).- A dos días de su visita a Israel, Benedicto XVI tendió hoy la mano a los judíos y abogó para que su peregrinación a los Santos Lugares pueda ayudar a "superar todos los obstáculos que se interponen en la reconciliación entre cristianos y judíos".

Ammán, 9 may (EFE).- A dos días de su visita a Israel, Benedicto XVI tendió hoy la mano a los judíos y abogó para que su peregrinación a los Santos Lugares pueda ayudar a "superar todos los obstáculos que se interponen en la reconciliación entre cristianos y judíos".

Benedicto XVI así lo manifestó en el Monte Nebo, a 35 kilómetros de Ammán, donde según el libro sagrado Deuteronomio, Dios permitió a Moisés ver la tierra prometida aunque no pudo entrar, ya que murió antes y en su lugar lo hizo Josue.

"Es justo que comience aquí, en esta montaña, mi peregrinación a los Santos Lugares, ya que el magnífico escenario que se ve desde aquí refleja el gran plan de salvación que Dios había preparado para su pueblo", dijo el Papa.

El Obispo de Roma agregó que la antigua tradición de peregrinar a los Santos Lugares "nos recuerda el inseparable vínculo que une a la Iglesia y al pueblo hebreo" y dijo que desde los inicios, la Iglesia en estas tierras conmemoró en su liturgia a las grandes figuras del Antiguo Testamento, "como señal de su profundo aprecio por la unidad de los dos Testamentos".

"Esperemos que este encuentro nos inspire un renovado amor por las Sagradas Escrituras y el deseo de superar todos los obstáculos que se interponen en la reconciliación entre los cristianos y los judíos, en el respeto recíproco y en la cooperación al servicio de aquella paz a la que Dios nos llama".

Benedicto XVI llegará a Israel el próximo día 11 cuando aún se mantiene la polémica por la negación de un obispo "lefebvriano" del holocausto y continúa colocada una foto de Pío XII en el museo de la Shoah en Jerusalén en la que se le acusa de callar ante el genocidio nazi.

A lo anterior se unen las recientes críticas de Israel a la Santa Sede por haber participado en la cumbre de la ONU de Ginebra sobre racismo y el hecho de que su representante no abandonara la sala cuando el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, acusó de "racista" a Israel.

La visita se realiza, asimismo, sin que se haya resuelto el "Acuerdo Económico" que debe establecer los derechos y los deberes de las comunidades católicas en Israel sobre impuestos y propiedades, una negociación que sigue sin alcanzase después de 16 años del establecimiento de relaciones diplomáticas.