Treinta y dos nuevos guardias suizos juraron fidelidad al Papa

  • Ciudad del Vaticano, 6 may (EFE).- Treinta y dos nuevos guardias suizos juraron hoy fidelidad al Papa en el Patio de San Dámaso, del Vaticano, en una ceremonia a la que asistieron miembros de la Curia Romana y del cuerpo diplomático, además de los familiares del "ejército más pequeño del mundo".

Treinta y dos nuevos guardias suizos juraron fidelidad al Papa

Treinta y dos nuevos guardias suizos juraron fidelidad al Papa

Ciudad del Vaticano, 6 may (EFE).- Treinta y dos nuevos guardias suizos juraron hoy fidelidad al Papa en el Patio de San Dámaso, del Vaticano, en una ceremonia a la que asistieron miembros de la Curia Romana y del cuerpo diplomático, además de los familiares del "ejército más pequeño del mundo".

El juramento de los reclutas se celebra todos los años el día 6 de mayo, en conmemoración del "Saqueo de Roma" (1527), cuando murieron 147 guardias suizos por defender al papa Clemente VI del asalto de las tropas del emperador español Carlos V.

La ceremonia se desarrolló, como es tradicional, con el juramento de los soldados alzando tres dedos de la mano derecha para simbolizar la Trinidad, mientras con la mano izquierda estrechaban la bandera del cuerpo.

Vestidos con los uniformes de corte renacentista e inspiración de Miguel Ángel, los nuevos soldados se comprometieron a servir fiel y lealmente al papa Benedicto XVI y se mostraron dispuestos a "sacrificar su propia vida".

La jornada comenzó con una misa celebrada por el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, quien recordó las virtudes que debe tener un soldado de este cuerpo: "seriedad, dedicación, fidelidad y vigilancia".

Bertone también les indicó el ejemplo de los 147 guardias muertos durante el saqueo de 1527, afirmando que "el sacrificio de los guardias sirvió para defender la vida del Papa (Clemente VII) y también hoy vosotros servís fielmente, lealmente y honorablemente al Sumo Pontífice, sacrificando, cuando sea necesario, incluso la vida".

Aunque las dificultades "no faltan", el secretario de Estado del Vaticano ha conminado a los soldados a extraer sus motivaciones "de una sólida vida de fe".

"No se vigila sin rezar, ni se reza sin estar espiritualmente despierto", agregó.

La Guardia Suiza está compuesta por 110 miembros, exclusivamente hombres. Fue creada en 1506, cuando el papa Julio II negoció con los cantones helvéticos el envío de voluntarios para formar un contingente estable en Roma, como guardia personal y de su residencia.

Tras el golpe recibido durante el Saqueo de Roma, Pablo III renovó la formación en 1548 con 225 hombres, uno de cuyos destacamentos fue enviado por Pío V a combatir contra los turcos en Lepanto, donde consiguieron arrebatar dos banderas enemigas.

Disuelta por Pío VI antes de irse al exilio en 1798, Pío VII volvió a formarla en 1801 pero con sólo 64 soldados, que León XII aumentó a 200 en 1824. Actualmente son 110.

Los soldados de la Guardia papal deben ser oriundos de algún cantón suizo, católicos, solteros en el momento de su incorporación al servicio, tener entre 20 y 30 años y con una altura mínima de 1,74 metros. La duración mínima de servicio es de dos años.

La imagen de la Guardia Suiza se vio empañada el 4 de mayo de 1998 cuando dos días antes del jura el cabo Cedric Tornay, de 23 años, asesinó al entonces comandante Alois Estermann y a su esposa y después se suicidó.

Ayer, el comandante del cuerpo, Daniel Anring, dijo que en un futuro la Guardia Suiza puede abrir sus filas a las mujeres.