Un diputado palestino dice que El Vaticano es crucial para "una paz justa"

  • Jerusalén, 10 may (EFE).- Los palestinos creen que El Vaticano es crucial para encontrar "una paz justa" en Oriente Medio en vísperas de la visita que Benedicto XVI inicia mañana en Israel y Cisjordania.

Jerusalén, 10 may (EFE).- Los palestinos creen que El Vaticano es crucial para encontrar "una paz justa" en Oriente Medio en vísperas de la visita que Benedicto XVI inicia mañana en Israel y Cisjordania.

Así lo piensa Fayez A-Saqqa, diputado del movimiento Al-Fatah por el distrito Belén, para quien "el papel del Vaticano es fundamental para acercar el sueño y la ilusión" de una solución al conflicto regional.

"Una paz para acabar con la ocupación y permitir a nuestro pueblo vivir libre y soberano en nuestra tierra", declaro en entrevista a Efe el legislador ante la visita del jefe de la Iglesia Católica.

Benedicto XVI visitará Belén el próximo miércoles y, con los preparativos prácticamente terminados, sólo se dan las últimas pinceladas para acoger la estancia del Pontífice.

"El Santo Padre no es cualquier visitante, representa la moral del mundo, el afán de paz y convivencia entre las gentes, porque ése fue el mensaje de amor, convivencia y fraternidad que lanzó nuestro Señor desde Belén, desde nuestra tierra", matiza A-Saqqa.

En un perfecto español, fruto de dieciocho años de residencia en España ("mi segunda casa"), el diputado palestino insta al Papa a seguir transmitiendo con su visita el mensaje de Jesús, porque "lo que más necesitan Belén y Palestina en estos momentos es exactamente paz y justicia".

Separada de Jerusalén por un alto muro de hormigón, con su economía castigada por ocho años de asedio y varias décadas de ocupación israelí, la población de Belén recibirá con gran alegría al Papa, y espera de él un 'abrazo' que les ayude a seguir cargando con su difícil situación.

"Esperamos que el santo padre dirija un mensaje de paz, de amor a la gente, pero también que (diga que) la paz y el amor necesitan de libertad, porque nosotros lo que más necesitamos es libertad", dice.

Aunque respetuoso con el mensaje vaticano acerca de este peregrinaje del Papa por Tierra Santa de que es de carácter "religioso", A-Saqqa encuentra difícil apartar la política.

"Yo, como cristiano y palestino, no puedo entender la religión sin el sentir de la gente. La religión debe ver el dolor y el sufrimiento, Cristo lo dijo al dar su mensaje a los pobres, perseguidos y marginados", precisa.

A-Saqqa puede entender que Benedicto "no quiera hablar directamente de política" aunque, afirma, "aquí en Palestina la vida de todas las personas está íntimamente ligada con la situación política".

Además de los lugares santos e instituciones católicas en Belén, Benedicto hará una visita al campo de refugiados de Al-Aida, y recibirá a su población a sólo 50 metros del muro que rodea Belén.

"Tiene un gran simbolismo", valora el diputado sobre esa parte de la agenda, porque "el campo de refugiados representa en si mismo el problema del pueblo palestino desde hace 61 años, cuando se creó el Estado de Israel y fueron expulsados cientos de miles de palestinos de sus hogares".

Considera que será "una visita de solidaridad con el sufrimiento de millones de palestinos", "así lo queremos entender y creo que su presencia (en Al-Aida) toca muy directamente nuestra situación".

Los palestinos y El Vaticano han visto históricamente el conflicto desde el mismo ángulo, con un enemigo común, Israel.

"Son unos vínculos de un gran simbolismo por lo que representan, porque entendemos que El Vaticano siempre estará a favor y al lado del derecho internacional y de la justicia", insiste.

A-Saqqa también ve en esta visita apostólica aspectos muy positivos para el futuro de la comunidad cristiana palestina.

En Israel y los territorios palestinos viven unos 130.000 católicos, concentrados sobre todo en Jerusalén y el distrito de Belén.

Son en total un 1,81 por ciento de la población, infinitamente inferior al entre 20 y 22 por ciento de antes de 1948, año del establecimiento del Estado judío.

"En las últimas décadas el número de cristianos ha descendido de forma alarmante", constata A-Saqqa, que atribuye el éxodo "a la guerra, el dolor y la ocupación".

A decir del diputado, la falta de futuro y perspectiva económica, por el desplome de una industria que gira en torno al peregrinaje, han alentado la emigración de los cristianos.

En ese sentido, el viaje de Benedicto alienta a los belenitas, porque, asegura, "transmite tranquilidad a todos los cristianos para que vengan a Belén".

"Nosotros queremos que los peregrinos vengan para que las Iglesias sigan teniendo gente, y las custodien como nosotros lo hemos hecho durante dos mil años", concluye A-Saqqa.