Críticas al Papa durante su visita a Israel

Por Philip Pullella y Jeffrey Heller

JERUSALÉN (Reuters) - El Vaticano tuvo que restar importancia el martes a la pertenencia del Papa Benedicto XVI a las Juventudes Hitlerianas mientras la decepción israelí por la falta de emoción en sus comentarios sobre el Holocausto marcaban su visita a Tierra Santa.

El presidente del Parlamento de Israel, haciéndose eco de la opinión de muchos de sus compatriotas, acusó al Papa, de origen alemán, de mostrar desapego por el sufrimiento judío en el Holocausto nazi.

El portavoz del Vaticano en un primer lugar negó que Benedicto XVI, de 82 años, hubiera formado parte del movimiento nazi. Pero cuando los periodistas le indicaron que el propio Papa habló de su pertenencia en un libro en 1996, revisó la declaración para indicar: "Fue enrolado involuntariamente en las Juventudes Hitlerianas, pero no tuvo una participación activa".

El Pontífice, que según un columnista de un diario israelí daba la impresión de "contenido, casi frío", rezó el martes en el Muro de las Lamentaciones del judaísmo y visitó la Cúpula de la Roca del Islam, lugares santos en Jerusalén situados en el corazón del conflicto entre israelíes y palestinos.

Después celebró una misa al aire libre dntro de la Ciudad Vieja, en el Jardín de Getsemaní para los cientos de católicos que aplaudieron al patricarca de Jerusalén por un discurso de bienvenida que habló de la "agonía del pueblo palestino" bajo ocupación.

EL PASADO DEL PAPA

Citando la participación de Benedicto XVI cuando era un adolescente en las Juventudes Hitlerianas y el servicio militar alemán, el presidente de la Knesset, Reuven Rivlin, recriminó al Papa sus comentarios del lunes en el memorial Yad Vashem levantado para recordar a los seis millones de judíos asesinados en el Holocausto nazi.

"Vino y nos habló como si fuera un historiador, alguien que mirara desde fuera, sobre algo que no debería haber sucedido. ¿Y qué puedes hacer? Formó parte de ellos", declaró Rivlin a Radio Israel.

En la ceremonia de Yad Vashem, el Papa habló de la "horrorosa tragedia de la Shoah", el término hebreo para el Holocausto, pero decepcionó a algunos líderes religiosos judíos, que dijeron que debía haber pedido perdón como alemán y como cristiano por el genocidio.

Preguntado sobre las críticas del discurso de Yad Vashem, el reverendo Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, dijo que el Pontífice había abordado la cuestión de su nacionalidad muchas veces en el pasado, sobre todo durante una visita al campo de la muerte de Auschwitz en 2006.

"No pensó que tuviera que repetir cada vez en cada discurso todos los puntos sobre la tragedia del Holocausto", declaró Lombardi.

En lo que pareció ser un intento por defender al Papa, el rabino jefe israelí Yona Metzger dijo que estaba seguro de que el Pontífice suscribía la oración que el Papa Juan Pablo II colocó en el Muro de las Lamentaciones hace nueve años en la que pidió perdón a Dios por el sufrimiento causado a los judíos a lo largo de los siglos.

En la plegaria que introdujo en una ranura entre las piedras del vestigio de un templo judío de la época romana, el Papa Benedicto XVI mencionó en términos generales "el sufrimiento y el dolor de todo su pueblo en todo el mundo" y pidió la paz en Oriente Próximo.

Rivlin dijo que "con todo el respeto para la Santa Sede, no podemos ignorar la carga que lleva, como un joven alemán que se unió a las Juventudes Hitlerianas y como una persona que se unió al Ejército de Hitler, que fue un instrumento en el exterminio".

En una autobiografía, "Sal de la Tierra", el futuro Papa, el cardenal Joseph Ratzinger, escribió que fue inscrito en las Juventudes Hitlerianas por su seminario, y nunca volvió al grupo cuando finalizó sus estudios religiosos allí.

Dijo que junto a otros seminaristas fue reclutado en una unidad antiaérea, donde sirvió desde agosto de 1943 a septiembre de 1944. Posteriormente, tras lo que calificó de un "relativamente inofensivo" paso por infantería, fue enviado a casa por un oficial compasivo y fue hecho prisionero por las fuerzas estadounidenses.

En la Cúpula de la Roca, el Pontífice se reunió con el Gran Mufti, el máximo clérigo musulmán de los palestino, y recordó las raíces comunes de las tres religiones monoteístas.