Gasco señala que "matar a los concebidos y no nacidos es propio de una situación en la que el mal se impone"

VALENCIA, 11 (EUROPA PRESS)

El cardenal Agustín García-Gasco afirmó ayer, durante la homilía en los Oficios de Viernes Santo que presidió en la Catedral de Valencia, que "Jesús es un ejemplo paradigmático de todas las víctimas de la violencia" y precisó que "utilizar la violencia, matar a los concebidos y no nacidos, es propio de una situación en la que el mal y el pecado imponen su dominio", según informó el Arzobispado de Valencia en un comunicado.

El reino de Jesús "no responde a esos criterios" sino que es el reino "de la verdad y de la vida, el reino de la justicia, el amor y la paz", añadió el purpurado. Por el contrario, manifestó que "la extensión del aborto, el incremento de la violencia, la promoción de la eutanasia manifiestan un horizonte oscuro y tenebroso en la historia de la humanidad" que, según dijo, "nunca alcanzará su perfección al margen de Dios".

Según el cardenal García-Gasco, "la crueldad humana contra Dios debe estremecernos", al tiempo que debe invitar a reflexionar "sobre hasta qué punto, en nuestra calidad de espectadores cobardes o mudos, lo presenciamos o somos cómplices de ello" .

El purpurado también subrayó en su homilía que "a quienes llevamos como signo de identidad la cruz de Cristo se nos pide amar y respetar la vida y trabajar con constancia y valor, para que se instaure finalmente en nuestro tiempo, marcado por tantos signos de muerte, una cultura nueva de la vida, fruto de la cultura de la verdad y del amor". En el designio de Dios sobre los hombres "brillan el bien, la verdad y la belleza, brilla la santidad y la luz y la vida" y ha enfatizado que "éste es el Dios que necesita el mundo", apostilló.

De igual modo, manifestó que "no faltamos al respeto a las demás religiones y culturas, ni faltamos al respeto a nadie, si confesamos en voz alta y sin miedos a aquel Dios que opuso su sufrimiento a la violencia, que ante el mal y su poder eleva su misericordia como límite y superación" .

El cardenal Agustín García-Gasco, que presidió al mediodía de ayer el Vía Crucis por el interior de la Catedral de Valencia, concelebró los Oficios de la Pasión del Señor con el Cabildo de la Catedral. Durante la ceremonia, se veneró la reliquia de la Vera Cruz, un relicario de plata del siglo XV con fragmentos de madera de la cruz original, unidos en forma de cruz patriarcal.

Esta noche, a las 22.00 horas, el purpurado celebrará en la Seo la Solemne Vigilia Pascual, que se iniciará con la bendición del 'nuevo fuego' en la Puerta de los Hierros y el posterior lucernario en el interior de la Catedral.

La celebración, en la que se interpretarán cantos gregorianos y populares, proseguirá con la liturgia de la Palabra, la renovación de las promesas bautismales y la Eucaristía. También participarán dos comunidades del Camino Neocatecumenal que han terminado su proceso de formación, procedentes de Alcoi (Alicante) y de Torrent (Valencia).