El Papa pide en Domingo de Ramos evitar la muerte de inmigrantes

CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - En la conmemoración del Domingo de Ramos ante una multitud en el Vaticano, el Papa Benedicto XVI instó a tomar medidas urgentes para evitar más muertes de inmigrantes africanos que, desesperados, intentan llegar hasta Europa.

En un servicio religioso en el que se celebra la entrada de Jesucristo en Jerusalén una semana antes de su crucifixión, el Papa Benedicto XVI solicitó acciones coordinadas para evitar que se repita la tragedia de esta semana, cuando una embarcación que trasladaba inmigrantes zozobró frente a las costas de Libia.

Se cree que más de 200 africanos se ahogaron tras el accidente.

"No podemos resignarnos a tragedias como ésta que desafortunadamente han estado ocurriendo desde hace algún tiempo", sostuvo el pontífice ante una multitud que portaba hojas de palma y ramas de olivo.

"Las dimensiones del fenómeno hacen que cada vez sea más urgente tomar estrategias coordinadas entre Estados de la Unión Europea y África, tal como medidas adecuadas de naturaleza humanitaria son tomadas para evitar que los inmigrantes lleguen a manos de inescrupulosos traficantes", dijo.

El líder religioso también pidió a los católicos que contemplen una vida de sacrificio y renuncia.

"Una vida de éxito sin sacrificio no existe", dijo el pontífice, sentado bajo un dosel frente a la basílica y ataviado con un hábito rojo, blanco y dorado.

"Si echo la vista atrás en mi vida personal, tengo que decir que los momentos en los que dije 'sí' al renunciamiento fueron los más grandes e importantes de mi vida", añadió.

Presidiendo el cuarto Domingo de Ramos de su pontificado - Juan Pablo II murió después de la Semana Santa de 2005 -, Benedicto XVI encabezó una procesión de cardenales y obispos que llevaban palmas entrelazadas a mano en la plaza de San Pedro en el comienzo de las celebraciones.

El Domingo de Ramos marca el comienzo de la Semana Santa, con ocho días que llevan al Domingo de Resurrección, en el calendario litúrgico más intenso de la Iglesia católica.

En Semana Santa, el Papa presidirá las dos misas que recuerdan la última cena de Cristo con los apóstoles, incluyendo una en la que el pontífice lavará y secará los pies de 12 hombres.

En Viernes Santo, llevará a cabo dos servicios que conmemoran la crucifixión de Cristo, entre ellos una procesión de Vía Crucis en torno a las ruinas del Coliseo de Roma.

Benedicto XVI presidirá luego la misa de la noche de Pascua el sábado y cerrará la semana con las celebraciones del Domingo de Resurrección en la Plaza de San Pedro, donde pronunciará su bendición y mensaje anual Urbi et Orbi (a la ciudad y al mundo).