El Papa pide detenerse en el rostro desfigurado de Jesús crucificado y ver su reflejo en enfermos o humillados

(Esta noticia está embargada hasta el momento de su pronunciación por parte del Pontífice Romano, por lo que puede sufrir modificaciones)

MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

El Papa Benedicto XVI pidió hoy Viernes Santo a los hombres que nos detengamos en el rostro desfigurado de Jesús crucificado y veamos su reflejo en cada persona humillada, enferma o abandonada.

"Detengámonos esta noche contemplando su rostro desfigurado: es el rostro del Varón de dolores, que ha cargado sobre sí todas nuestras angustias mortales. Su rostro se refleja en el de cada persona humillada y ofendida, enferma o sufriente, sola, abandonada y despreciada", aseguró durante el tradicional rezo del Vía Crucis en el monumental Coliseo romano, donde murieron martirizados muchos de los primeros cristianos.

El Santo Padre explicó que al derramar su sangre, Jesús ha "rescatado" al hombre de la "esclavitud de la muerte", ha roto la soledad de sus lágrimas y ha entrado en todas sus penas y angustias.

En el marco del Vía Crucis, celebración que recorre la pasión y muerte de Jesús, el Pontífice Romano estuvo rodeado en el Coliseo Romano de los católicos de Roma y peregrinos de todo el mundo en la ciudad, además de la "mucha gente de todas partes del mundo" congregadas allí, detalló, "gracias a la transmisión radiotelevisiva".

"REALMENTE ESTE HOMBRE ERA HIJO DE DIOS"

El Santo Padre recordó el momento en el que el centurión vio cómo expiró Jesús y dijo: "Realmente este hombre era Hijo de Dios" (Mc 15,39) y aseguró que es sorprendente la profesión de fe del soldado romano, que, habiendo asistido a la ejecución de uno de tantos condenados a la pena capital, "supo reconocer en aquel Hombre crucificado al Hijo de Dios, que expiraba en el más humillante abandono".

Así, detalló el Pontífice, esta noche, como él, nos detenemos a contemplar el rostro exánime del Crucificado, al final de este tradicional Via Crucis y revivimos "el episodio trágico de un Hombre único en la historia de todos los tiempos, que ha cambiado el mundo no matando a otros, sino dejando que lo mataran clavado en una cruz".

"Este Hombre, uno de nosotros, que mientras es asesinado perdona a sus verdugos, es el Hijo de Dios", aseveró Benedicto XVI, quien sostuvo que la pasión dolorosa suscita piedad "incluso en los corazones más duros" porque es el culmen de la "revelación del amor de Dios".

Este año, el Pontífice eligió al arzobispo indio de Guwahati, monseñor Thomas Menamparampil, para que preparase el Via Crucis. En los últimos años, el Papa ha llamado, en solidaridad con los cristianos que sufren, a obispos de lugares donde la Iglesia está perseguida. El cardenal chino Joseph Zen fue el encargado de preparar los textos de este evento en 2008.