Paraguayos conmemoran la Última Cena con almuerzo familiar en el Jueves Santo

  • Asunción, 9 abr (EFE).- Los paraguayos se adelantaron hoy, como ya es tradición en el país, a la conmemoración de la Última Cena con un banquete familiar de Jueves Santo que generalmente incluye carne asada y abundante chipa, un pan hecho a base de almidón de mandioca.

Asunción, 9 abr (EFE).- Los paraguayos se adelantaron hoy, como ya es tradición en el país, a la conmemoración de la Última Cena con un banquete familiar de Jueves Santo que generalmente incluye carne asada y abundante chipa, un pan hecho a base de almidón de mandioca.

Lo conmemoración de la Última Cena en el país congrega a la familia alrededor de una mesa en la que no pueden faltar la carne bovina, de cerdo y de aves, y la no menos tradicional sopa paraguaya (tarta salada de harina de maíz), que generalmente es elaborada en el "tatacuá" (horno de barro en guaraní).

En la víspera de la preparación del opíparo almuerzo, la terminal de ómnibus de Asunción, la principal del país, registró el paso de 230.000 personas, lo que representa un incremento en comparación con las 225.000 del año pasado.

El Jueves Santo se inicia para los paraguayos con la elaboración de los alimentos, principalmente de la chipa, en cuyo amasado y cocción en los "tatacuá" colaboran todos los miembros de la familia.

Este banquete precede al ayuno del Viernes Santo, día en que en Tañarandy (tierra de los irreductibles), a 260 kilómetros al sur de Asunción, se celebra una antigua procesión nocturna de tres kilómetros, iluminada con miles de antorchas y candiles.

La procesión atrae desde hace varios años a centenares de visitantes y turistas.

Según su mentor, el artista plástico Koki Ruiz, esa procesión encarna el Vía Crucis con la adhesión de los "estacioneros", grupos de hombres uniformados que portan una cruz y farolas, y entonan canciones lastimeras.