El doctor Montes atribuye la campaña de la Iglesia a que sabe "que lo que atemoriza es la calle"

ZARAGOZA, 14 (EUROPA PRESS)

El ex-coordinador de Urgencias del Hospital 'Severo Ochoa' de la ciudad madrileña de Leganés y actual médico anestesista del mismo centro sanitario, Luis Montes, atribuyó esta tarde la campaña contra el aborto iniciada por la Conferencia Episcopal Española a que "saben que lo que atemoriza es la calle".

En declaraciones a los medios de comunicación, Montes lamentó que "vivimos una etapa en la que lo que prefieren los políticos es la sumisión, el sosiego, la tranquilidad y realmente los intereses se defienden en la calle", de ahí la campaña de la Conferencia Episcopal, continuó Montes, quien consideró que el objetivo de la Iglesia es que haya "una demostración de la sociedad confesional" en todos los actos públicos.

Luis Montes aludió a las declaraciones realizadas hoy por el presidente de la República de Paraguay y ex-obispo de aquel país latinoamericano, Fernando Lugo, quien reconoció haber concebido un hijo durante su etapa como ministro de la Iglesia Católica. "No es algo de lo que nos tengamos que escandalizar", opinó el médico madrileño, quien aseveró que "a través de la Historia de la Iglesia se ha dado de una forma cotidiana".

A esto añadió que "está muy claro que, en una sociedad plural, no vale la doble conciencia" y proclamó "que lo que no quieras para ti no lo quieras para nadie", de tal manera que "si no lo quieres para nadie y para ti te lo puedes permitir pues esa es la doble conciencia y a eso la Iglesia está muy acostumbrada".

El doctor del hospital de Leganés aprovechó para animar a los ciudadanos que hagan su propio testamento vital y criticó que ni en Aragón ni en otras Comunidades Autónomas se haya hecho "ninguna pedagogía", precisamente "lo que el laicismo tiene que hacer". Reclamó también que los poderes públicos promuevan la aplicación de la ley estatal de autonomía del paciente.

Montes se expresó de este modo momentos antes de asistir a la presentación, en Zaragoza, del Movimiento Hacia un Estado Laico (www.mhuel.org), que congregó a más de 100 personas en el Centro Cívico 'Universidad' de la capital aragonesa.

Antes de intervenir ante el auditorio, declaró a los medios de comunicación que "de siempre he sido laico" y opinó que el ordenamiento jurídico español es progresista, pero la realidad social es "bastante deprimente", tras lo que aseveró que "los derechos se conquistan".

Luis Montes exigió que los poderes públicos sean imparciales en cuestiones éticas y afirmó que "vivimos en un mundo plural y tiene que haber una imparcialidad", sobre todo en la prestación de servicios públicos, como la sanidad y la enseñanza.

Uno de los presentadores del acto fue el profesor de Filosofía en Enseñanza Secundaria de Zaragoza Antonio Aramayona, quien apostó por conseguir que la española sea "una sociedad institucionalmente aconfesional y que haya una separación entre el ámbito público y los ámbitos privados".

Los miembros de MHUEL "queremos la supremacía de la Ley de leyes", la Constitución de 1978, lo que debe concretarse, por ejemplo, en que las autoridades locales, autonómicas o estatales "no se inmiscuyan en actos y celebraciones religiosas", precisamente lo que ha motivado que el MHUEL haya solicitado, legalmente, la modificación del Reglamento de Protocolo del Ayuntamiento de Zaragoza por obligar a representantes municipales a participar en actos religiosos. Aramayona avisó de que el MHUEL acudirá a los tribunales si es preciso.

Antonio Aramayona exigió, asimismo, que los cargos públicos juren o prometan sus respectivos cargos, en el momento de acceder a los mismos, ante la Constitución española "y el que, después, quiera jurar su cargo ante el Corán o la Biblia, la Constitución le ampara para hacer lo que quiera, pero después". El MHUEL pretende, asimismo, que los funerales de Estado sean laicos y eviten la presencia de oficiantes religiosos.

El docente aseveró que "España lleva muchos siglos con la connivencia del poder político y el eclesiástico unidos y, por mucho que gran parte de la ciudadanía quiera lo contrario, no puede cambiarse de la noche a la mañana", tras lo que lamentó que "hay mucho miedo de perder votos o de perder conexiones electorales por parte de determinados grupos políticos".