Más de 1.500 estudiantes, profesores y padres del Sagrado Corazón de Chamartín celebrarán el 150 aniversario del centro

MADRID, 05 (EUROPA PRESS)

Más de 1.500 estudiantes madrileños y antiguos alumnos celebrarán el 150 aniversario del Sagrado Corazón, que abrió sus puertas en 1859 para recibir a sus primeras siete alumnas en el que entonces era un pinar de Chamartín.

Según informó hoy el centro, este proceso "estuvo plagado de una serie de dificultades" que duraron siete años desde que un grupo de mujeres se dirigió por carta a Magdalena Sofía Barat, que había fundado en Francia la Sociedad del Sagrado Corazón en plena época napoleónica, para pedirle que creara en Madrid un colegio en el que sus hijas recibieran una educación cristiana y humana.

Desde aquellos primeros días, el centro madrileño se ha mantenido fiel al espíritu de Santa Magdalena Sofía, que veía la enseñanza como un servicio de la Iglesia, y a los niños como el objetivo más importante. Así, el centro ha continuado su andadura hasta hoy, una historia que se vio interrumpida con el asalto y la quema del colegio el 11 de mayo de 1931 y terminó con su reconstrucción y reapertura una vez terminada la Guerra Civil española.

En 1986 el Sagrado Corazón se hizo mixto y un año después se acogió a un programa experimental de integración de alumnos con discapacidad intelectual, motórica o sensorial. Hoy estos niños superan el centenar y forman parte plenamente de la comunidad y participan en todas sus actividades. Su presencia en las aulas supone un importante estímulo para su integración, y contribuye también a formar y enriquecer la personalidad del resto del alumnado.

De carácter privado pero concertado en todas las etapas excepto Bachillerato, el Colegio Sagrado Corazón acoge cada día a más de 1.500 alumnos en 55 aulas. La directora titular es la hermana María Jesús Bescansa, que representa a la Congregación del Sagrado Corazón, a la que pertenece el colegio, y el director general es Juan Carlos Cabrero. Junto a ellos, 110 profesores y 27 auxiliares han heredado el proyecto educador de Santa Magdalena Sofía.