Mugabe expresa su profundo pesar por la muerte de la esposa de Tsvangirai

  • Harare, 10 mar (EFE).- El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, expresó hoy profundo pesar por el fallecimiento de la esposa de su antiguo rival y actualmente primer ministro del país, Morgan Tsvangirai, el pasado viernes en un accidente automovilístico, y en el que éste también resultó levemente herido.

Mugabe expresa su profundo pesar por la muerte de la esposa de Tsvangirai

Mugabe expresa su profundo pesar por la muerte de la esposa de Tsvangirai

Harare, 10 mar (EFE).- El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, expresó hoy profundo pesar por el fallecimiento de la esposa de su antiguo rival y actualmente primer ministro del país, Morgan Tsvangirai, el pasado viernes en un accidente automovilístico, y en el que éste también resultó levemente herido.

"Compartimos sinceramente vuestro dolor y lo lamentamos mucho", dijo Mugabe a la familia del jefe de Gobierno zimbabuense durante el funeral de Susan Tsvangirai, celebrado en la iglesia metodista del barrio de Mabelreign de Harare, y durante el que se pronunciaron varios discursos.

Mugabe tuvo también palabras de aliento para los hijos de Tsvangirai, algunos de los cuales se encontraban presentes en la abarrotada iglesia, a los que aconsejó "trabajar duro, porque no hay lugar para el fracaso".

Hasta hace pocas semanas, tal escena de solidaridad habría sido inconcebible entre los dos enconados rivales políticos, pero el hecho de que Mugabe haya sido invitado a hablar durante las exequias de la esposa de Tsvangirai pone de manifiesto hasta que punto se han ablandado las tensiones del pasado.

El accidente que costó la vida a Susan Tsvangirai generó inmediatamente rumores de que había sido un intento de asesinato contra su esposo, quien el 11 de febrero juró su cargo como jefe del gobierno de unidad nacional, que entró en funciones dos días después, y del que Mugabe es el presidente.

El ejecutivo de transición tiene como objetivos sacar al país de la profunda crisis económica en que se encuentra desde principios del siglo y poner fin a las profundas -muchas veces mortales- tensiones políticas entre la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF) de Mugabe y el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC) de Tsvangirai.

Este lunes, al regresar de la vecina Botsuana, adonde viajó para recibir tratamiento médico por sus heridas, Tsvangirai afirmó, sin embargo, que había sido "un trágico accidente" y rechazó las aseveraciones de que fue un atentado contra su vida.

"Cuando ocurre algo como esto siempre hay muchas sospechas, pero en esta ocasión fue un accidente" afirmó el primer ministro zimbabuense ante miles de simpatizantes que se congregaron frente a su casa para darle el pésame.

En su discurso de hoy, Mugabe dio la razón a su primer ministro: "Tú lo has dicho, fue un accidente".

Tsvangirai no habló durante el funeral, al que concurrieron diplomáticos extranjeros y varios altos cargos de la ZANU-PF, incluido el ministro de Seguridad, Didymus Mutasa, y el Gobiernos locales, Ignatius Chombo.

Un coro, con sus integrantes vestidos de color negro, entonó himnos religiosos en el idioma shona local, acompañado de maracas y cornetas tradicionales hechas de cuernos de antílopes.

Alrededor de la iglesia se registró un fuerte despliegue de seguridad a cargo de la guardia presidencial y la policía. Tras la ceremonia, Mugabe, quien ha gobernado ininterrumpidamente por 29 años en Zimbabue, se retiró en una caravana oficial custodiado por soldados armados con fusiles automáticos.

Mientras se llevaba a cabo el funeral, miles de simpatizantes del MDC congregados en el estadio Glamis de esta capital, no lejos de la iglesia, bailaban, cantaban y vitoreaban para, según dijeron algunos, "celebrar la vida de Susan Tsvangirai".

Grandes fotografías de ella, vestida en el uniforme rojo y blanco de su congregación metodista, adornaban las paredes del estadio. "Nuestra heroína, nuestra madre, nuestra roca", se leía en un largo cartel.

Decenas de integrantes de la liga femenina del MDC, vestidas con camisetas con el emblema del partido, marcharon por el estadio portando otro gran cartel que decía "Adiós Princesa Susan".

La fallecida esposa de Morgan Tsvangirai nunca ocupó una posición encumbrada en el marco de las actividades políticas de éste, pero la despedida que se le brindó hoy demuestra que tan popular era entre los directivos y seguidores del partido opositor.