Más de mil personas celebran la primavera con una fiesta hippie en Órgiva

  • Granada, 21 mar (EFE).- Entre 1.200 y 1.300 personas celebran la llegada de la primavera con una fiesta hippie en el paraje de Los Cigarrones de Órgiva, en las Alpujarras granadinas, pese a la prohibición del Ayuntamiento y el dispositivo de la Guardia Civil y la Policía Local desplegado en la zona.

Más de mil personas celebran la primavera con una fiesta hippie en Órgiva

Más de mil personas celebran la primavera con una fiesta hippie en Órgiva

Granada, 21 mar (EFE).- Entre 1.200 y 1.300 personas celebran la llegada de la primavera con una fiesta hippie en el paraje de Los Cigarrones de Órgiva, en las Alpujarras granadinas, pese a la prohibición del Ayuntamiento y el dispositivo de la Guardia Civil y la Policía Local desplegado en la zona.

No obstante, las cifras de participación en esta edición de la celebración, conocida como la Fiesta del Dragón, están muy alejadas de las 2.500 personas que se congregaron el año pasado para dar la bienvenida a la nueva estación con conciertos y mercadillos, han informado a Efe fuentes de la Policía Local.

Las Fuerzas de Seguridad han obligado a los participantes en la fiesta a dejar sus vehículos fuera del paraje, que se está reforestando, y caminar unos tres kilómetros hasta llegar al lugar donde se ha convocado el festejo.

La celebración ha sido prohibida por un bando de la alcaldesa de Órgiva, María Ángeles Blanco, quien se remite a la normativa andaluza que regula la celebración de espectáculos y el consumo de alcohol en espacios públicos y con la que se evitan "peligros y molestias a terceros", han indicado a Efe fuentes municipales.

A petición de la regidora municipal, la Subdelegación del Gobierno ha enviado a una quincena de miembros del grupo de antidisturbios de la Guardia Civil, aunque por el momento no han intervenido para evitar el festejo.

El paraje de Los Cigarrones, a unos cinco kilómetros de Órgiva, está en pleno proceso de reforestación y ha sido uno de los argumentos para la prohibición de la Fiesta del Dragón, unido a las quejas vecinales que se producen todos los años por el exceso de ruido.