Benedicto XVI pide a los católicos combatir la brujería y el espiritismo

  • Luanda, 21 mar (EFE).- El Papa afrontó hoy en Luanda el problema de la superstición y de los malos espíritus existentes en zonas de África y pidió a la Iglesia que lo combata y ofrezca el Evangelio a esas gentes "desorientadas, que viven en el terror" y que llegan a sacrificar a niños de la calle al considerarles brujos.

Benedicto XVI pide a los católicos combatir la brujería y el espiritismo

Benedicto XVI pide a los católicos combatir la brujería y el espiritismo

El Papa pide a los jóvenes que no teman al matrimonio y condena la brujería

El Papa pide a los jóvenes que no teman al matrimonio y condena la brujería

Luanda, 21 mar (EFE).- El Papa afrontó hoy en Luanda el problema de la superstición y de los malos espíritus existentes en zonas de África y pidió a la Iglesia que lo combata y ofrezca el Evangelio a esas gentes "desorientadas, que viven en el terror" y que llegan a sacrificar a niños de la calle al considerarles brujos.

El Pontífice se refirió a ello durante la misa que ofició en la iglesia de San Pablo con los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas angoleños y miles de fieles, en su segundo día de estancia en el país africano para conmemorar el 500 aniversario de su evangelización.

"Os toca ofrecer el Evangelio a vuestros compatriotas. Muchos de ellos viven con miedo a los espíritus y a los poderes ocultos de los que se sienten amenazados. Desorientados, llegan al punto de condenar a niños de la calle e incluso a los más ancianos, ya que dicen que son brujos", afirmó el Papa.

El Obispo de Roma agregó que Cristo ha vencido a la muerte "y a todos los poderes oscuros" y que sus seguidores deben anunciar el Evangelio "convencidos" de que no hacer mal con "presentarles a Cristo" y darles "la posibilidad de encontrar de ese modo la verdad y la alegría de haber encontrado la vida".

El Papa pidió a los obispos, sacerdotes y religiosos que cuiden del pueblo "atormentado".

Benedicto XVI se refirió asimismo a la llegada de los primeros misioneros a esta zona del África austral, la primera tierra que pisaron, y como ya en 1506 se creo el primer reino cristiano subsahariano, "gracias a la fe y a la determinación" del rey don Afonso I Mbemba-a-Nzinga, que reinó desde 1506 a 1543.

El Papa subrayó que ese hecho demuestra que dos etnias del lugar tan diferentes, como el bantú y la lusiada, encontraron en la religión cristiana una plataforma para llegar a un acuerdo que mantuviese unido los dos reinos.

"El bautismo -precisó- hace que todos los creyentes sean uno solo en Cristo".

El Papa regaló a la iglesia una estatua de madera de tilo, pintada, de san Pablo, de quien esta año la Iglesia Católica celebra los dos mil años de su nacimiento.

Benedicto XVI se reunirá esta tarde con miles de jóvenes en el estadio de fútbol de "Coqueiros", que tiene capacidad para 30.000 personas.

Ya ayer, miles de jóvenes angoleños -llegados desde diferentes partes del país, algunos tras viajar diez horas en autobús- caminaron en procesión por el centro de Luanda y rezaron en la vigila del encuentro con el Pontífice.