El Papa advierte que la crisis puede convertirse en una "catástrofe humana" en los países pobres

ROMA, 29 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Gloria Moreno)

El Papa Benedicto XVI advirtió hoy que la crisis económica mundial puede transformarse en una verdadera "catástrofe humana" en los países más pobres, según declaró durante una audiencia celebrada en el Vaticano.

La disparidad entre los países pobres y los desarrollados "ha aumentado a causa de la crisis financiera y económica actual, que se refleja a través de diversos canales en los países que tienen una renta más baja", lamentó.

Según el Pontífice, quienes ya viven en una situación de pobreza extrema son los primeros "en quedar tocados", porque son "los más vulnerables". "Pero esta crisis está deslizando hacia la pobreza a personas que hasta ahora vivían de modo decente", alertó.

El Papa, que hizo estas declaraciones ante los nuevos embajadores ante la Santa Sede de Mongolia, India, Benin, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Burkina Faso, Namibia y Noruega, consideró que marginar todavía más a los países pobres constituiría "un peligroso atentado contra la paz".

Por esta razón, remarcó la necesidad de que los países desarrollados reencuentren el "sentido de la medida y de la sobriedad en la economía y en los modos de vida" y sigan el ejemplo de las naciones que, a pesar de la crisis, no han disminuido sus ayudas a los países pobres.

Durante su discurso, Benedicto XVI volvió a abordar el tema de la lucha contra el sida, que el pasado mes de marzo le situó en el centro de una fuerte polémica internacional a causa de las declaraciones en las que aseguró que el preservativo no es la medida más eficaz para prevenir nuevos contagios.

El Papa volvió a insistir esta mañana en que la Iglesia "está participando seriamente en la campaña contra su difusión, haciendo hincapié en la fidelidad dentro del matrimonio y en la abstinencia fuera de él".

Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal italiana, el cardenal Angelo Bagnasco, defendió al Pontífice asegurando que es víctima de "fuertes presiones y lobbies económico financieros". Aunque el cardenal no ofreció más detalles, dichos "lobbies" podrían ser los fabricantes de preservativos, tal y como se suele repetir en ambientes católicos.

"Muchos analistas y expertos a nivel mundial comparten la idea de que existen fuertes presiones y lobbies económico financieros contra la doctrina social de la Iglesia y contra su magisterio y también contra el Papa", aseguró el cardenal en el marco de una rueda de prensa.