El Papa viaja a Tierra Santa tras la polémica sobre el holocausto

  • Ciudad del Vaticano, 26 mar (EFE).- Benedicto XVI viajará a Tierra Santa del 8 al 15 de mayo próximo, después de la polémica suscitada por un obispo "lefebvriano" que negó el holocausto y la persistencia en el museo de la Shoah en Jerusalén de una foto de Pío XII en la que se le acusa de pasividad ante el genocidio nazi.

El Papa viaja a Tierra Santa tras la polémica sobre el holocausto

El Papa viaja a Tierra Santa tras la polémica sobre el holocausto

Ciudad del Vaticano, 26 mar (EFE).- Benedicto XVI viajará a Tierra Santa del 8 al 15 de mayo próximo, después de la polémica suscitada por un obispo "lefebvriano" que negó el holocausto y la persistencia en el museo de la Shoah en Jerusalén de una foto de Pío XII en la que se le acusa de pasividad ante el genocidio nazi.

La visita, "un deseo" del Pontífice, según dijo su portavoz, Federico Lombardi, se produce nueve años después de la que realizó Juan Pablo II con motivo del Jubileo de la Iglesia Católica del año 2000 y a pesar de las dificultades en el proceso de paz entre israelíes y palestinos y las últimas tensiones entre Israel y la Santa Sede.

La peregrinación, como la ha definido el Vaticano, está precedida por la polémica desatada por el obispo tradicionalista Richard Williamson, que aseguró que "no existieron las cámaras de gas" y que sólo unos 300.000 judíos "y no seis millones" murieron en los campos de concentración nazis, "pero ninguno gaseado".

Williamson es uno de los cuatro obispos "lefebvrianos" a los que el Papa levantó la excomunión el pasado mes de enero y sus declaraciones pusieron el pie de guerra a la comunidad judía internacional y desencadenó una oleada de críticas al Vaticano, entre ellas de destacados políticos europeos.

La canciller alemana, Angela Merkel, instó al Papa a "dejar claro" que el Vaticano no tolera la negación del Holocausto, el Rabinato de Israel rompió relaciones con el Vaticano y el rabino de Venecia (Italia), Elia Richetti, dijo que con Benedicto XVI la Iglesia está cancelando el último medio siglo del diálogo judío- católico.

Benedicto XVI se vio obligado a salir en primera persona a condenar una vez más el holocausto, al que consideró "un crimen contra Dios y la humanidad" y afirmó que "la minimización de este terrible crimen es intolerable y totalmente inaceptable".

Asimismo exigió al lefebvriano que se retractara públicamente de manera "inequívoca y pública" de su negación del Holocausto para poder ejercer como prelado de la Iglesia católica.

La comunidad judía agradeció sus palabras y la polémica quedó superada.

Las que no están superadas son las críticas a Pío XII, el Papa al que tocó vivir los duros años del nazismo y a quien muchos historiadores y judíos acusan de antisemita y de no haber elevado la voz con más fuerza contra el régimen de Hitler, algo siempre negado por el Vaticano.

Los judíos se oponen a que sea beatificado y en el museo del Memorial del Holocausto Yad Vashem, de Jerusalén, hay una fotografía de Pío XII con un polémico epígrafe en el que se le acusa de haber callado mientras millones de judíos eran conducidos a los campos de exterminio durante la Segunda Guerra Mundial.

Algunos representantes católicos pidieron al Papa que no viajara hasta que Israel quitase esa foto y el texto. Benedicto XVI no visitará el museo, aunque sí el Memorial.

Al anterior se une otro problema entre Israel y Vaticano aún no resuelto después de 16 años de relaciones diplomáticas: la falta de un acuerdo sobre exención fiscal y de propiedad para los edificios de la Santa Sede en Tierra Santa.

La Iglesia Católica se queja de que sigue sin tener personalidad jurídica, lo que le impide defenderse cuando considera que han sido ocupadas sus propiedades y pretende la exención de impuestos, alegando que la ley israelí exime de su pago a los lugares de culto.

El Vaticano pretende, asimismo, la devolución de algunas propiedades que reclama, como el Cenáculo, donde según la tradición Jesús celebró la Última Cena.

En medio de esos problemas, el Papa Ratzinger, "hijo del pueblo alemán, como se definió cuando visitó en 2006 los campos de exterminio nazi de Auschwitz y Birkenau, se prepara para pisar Tierra Santa.

Comenzará en Jordania, en el Monte Nebo, donde según la Biblia el Señor mostró a Moisés la Tierra Prometida, que no pudo pisar por morir antes.

Después irá a Jerusalén, Belén y Nazaret, para peregrinar a los Santos Lugares. Asimismo visitará un campo de refugiados palestinos.

El Papa siempre ha expresado su preocupación por los refugiados palestinos y en varias ocasiones ha pedido también al Gobierno de Israel que "alivie los sufrimientos" de los palestinos y les conceda una mayor libertad de movimiento.

Benedicto XVI aboga a que se llegue cuanto antes a una "paz justa" que ponga fin al conflicto entre Israel y Palestina.