El Papa visita Israel y honra a las víctimas del Holocausto

Por Philip Pullella

JERUSALÉN (Reuters) - El Papa Benedicto XVI, en su primera visita a Israel, dijo el lunes que el sufrimiento de los seis millones de judíos asesinados por la Alemania nazi en el Holocausto nunca debe de ser negado u olvidado.

En un intento por curar las heridas provocadas por su rehabilitación de un obispo que negó el Holocausto, el Papa visitó el memorial Yad Vashem para honrar a las víctimas de los nazis y reunirse con supervivientes de los campos de concentración.

El Sumo Pontífice se refirió a la "horrible tragedia del Shoah", el término hebreo para Holocausto, y lo calificó como una atrocidad que avergonzó a la humanidad y que nunca debe repetirse.

"Que los nombres de esas víctimas nunca mueran. Que su sufrimiento nunca sea negado, menospreciado u olvidado", dijo el Papa.

El líder del consejo Yad Vashem, el rabino Israel Meir Lau, dijo sentise decepcionado porque el Papa no fue más explícito.

"Ciertamente no hubo una disculpa", dijo el rabino.

El discurso del Papa fue conmovedor, dijo Lau, pero "algo faltaba. No se hizo mención a los alemanes o a los nazis que participaron en la carnicería, tampoco hubo palabras de arrepentimiento".

Lau también criticó al Sumo Pontífice, de origen alemán, por no decir específicamente que seis millones de judíos fueron asesinados, pese a que el Papa mencionó la cifra en un discurso a su llegada.

"Tendré la oportunidad de honrar la memoria de los seis millones de víctimas judías de la Shoah", dijo en el aeropuerto Ben-Gurion, "y para rezar porque la humanidad nunca presencie de nuevo un crimen de semejante magnitud".

En los 45 años desde que el Concilio Vaticano II repudió el concepto de la culpa colectiva de los judíos por la muerte de Cristo, las relaciones entre el catolicismo y el judaísmo se han visto marcadas por el Holocausto y la pregunta de lo que la Iglesia Católica hizo, o no logró hacer, al respecto.

Ambas religiones atravesaron uno de sus peores períodos cuando el Papa retiró en enero la excomunión de cuatro obispos tradicionalistas, entre ellos el británico Richard Williamson, que negó que seis millones de judíos fallecieran durante la Segunda Guerra Mundial

En un mensaje conciliador tras las afirmaciones de Williamson, el Papa dijo a líderes judíos que "cualquier negación o intento de minimizar este terrible crimen era intolerable".

El Vaticano dijo que no había tenido suficientes antecedentes sobre el pasado del obispo británico, y que la Iglesia de Roma y los líderes religiosos judíos ahora esperan que el tema pueda ser cerrado definitivamente con la visita de Benedicto a Yad Vashem en Jerusalén.

JUVENTUDES HITLERIANAS

El presidente israelí, Simon Peres, dio la bienvenida al Papa, diciendo que él puede contribuir a la paz en Oriente Próximo.

"Los líderes espirituales pueden abrir el camino para los líderes políticos. Ellos pueden despejar los campos minados que obstruyen el camino hacia la paz", dijo Peres, durante el encuentro de ambos en su residencia oficial.

"Los vínculos de reconciliación y comprensión están ahora entrelazados entre la Santa Sede y el pueblo judío. La puerta está abierta para esfuerzos similares con el mundo musulmán", agregó Peres.

Pero había poco entusiasmo entre los israelíes.

El Pontífice, nacido Joseph Ratzinger en Baviera en 1927, fue un miembro de las Juventudes Hitlerianas y posteriormente integró las filas del ejército alemán antes de desertar hacia el final de la Segunda Guerra Mundial.

Benedicto XVI, quien viajó a Israel desde Jordania, criticó duramente a su llegada al antisemitismo, que según dijo "continúa asomando su fea cabeza" en muchas partes del mundo.

Reiterando la política del Vaticano, el Papa llamó a una "resolución justa" del conflicto entre Israel y los palestinos "para que ambos pueblos puedan vivir en paz en una tierra propia, dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas".

Desde que juró el cargo como primer ministro de Israel el 31 de marzo, Benjamin Netanyahu no ha discutido específicamente el establecimiento de un estado palestino en Cisjordania y la Franja de Gaza, una prioridad para Estados Unidos y países árabes.

Los comentarios del Papa sobre el tema tendrán eco en la región, particularmente cuando visite el miércoles un campo de refugiados palestinos en Belén, en la ocupada Cisjordania.

En la localidad, considerada el lugar de nacimiento de Jesús, Benedicto XVI se reunirá con el presidente palestino, Mahmud Abas y verá el muro que Israel construyó argumentando seguridad.

La policía israelí dijo que llevará a cabo su mayor operación de seguridad en casi una década, desde la visita del Papa Juan Pablo II en 2000.