La religión, no la política, centrará la visita del Papa a Tierra Santa

  • Jerusalén, 10 mar (EFE).- La visita del Papa Benedicto XVI a Tierra Santa el próximo mayo será religiosa, en calidad de líder de la Iglesia Católica, y no "política", como jefe del Estado Vaticano, subrayó hoy el nuncio apostólico, Antonio Franco, en Jerusalén.

La religión, no la política, centrará la visita del Papa a Tierra Santa

La religión, no la política, centrará la visita del Papa a Tierra Santa

Jerusalén, 10 mar (EFE).- La visita del Papa Benedicto XVI a Tierra Santa el próximo mayo será religiosa, en calidad de líder de la Iglesia Católica, y no "política", como jefe del Estado Vaticano, subrayó hoy el nuncio apostólico, Antonio Franco, en Jerusalén.

"Pienso que el Papa dirá alguna palabra con implicaciones políticas, pero es una visita religiosa" en la que se ha "tratado de buscar un equilibrio" en términos de dedicación a israelíes y palestinos, subrayó.

Franco hizo estas declaraciones en una concurrida rueda de prensa en el complejo religioso de Notre Dame -propiedad de la Santa Sede-, acompañado de los principales líderes católicos de la zona para aportar algunos datos sobre el peregrinaje que el Sumo Pontífice confirmó el pasado domingo.

Benedicto XVI se desplazará del 8 al 15 de mayo a Jordania, Jerusalén, Belén y Nazaret para "pedir al Señor, visitando los lugares santificados por su paso terrenal, el precioso don de la unidad y de la paz para Oriente Medio y para toda la humanidad", en sus propias palabras.

Franco dijo hoy que el Papa va a Tierra Santa "ante todo" como "una persona con fe" y que mantendrá "visitas y conversaciones de cortesía" con líderes religiosos y con los presidentes de Israel, Simón Peres, y de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás.

El jefe de la Iglesia Católica aterrizará el 11 de mayo en Tel Aviv para visitar Jerusalén al día siguiente.

El día 13 se desplazará a la localidad cisjordana de Belén y el 14 a Nazaret, la principal ciudad árabe cristiana en territorio israelí.

Benedicto XVI pasará la mañana del día siguiente en Jerusalén, antes de tomar su vuelo de regreso a Roma, a las 14:00 hora local (12:00 GMT).

El Papa oficiará misas en Jerusalén (ante unas 5.000 personas), Belén y Nazaret, donde se espera la mayor afluencia de devotos, con "unos 40.000 o 50.000 cristianos locales", más los peregrinos, calculó el obispo Giacinto Boulos Marcuzzo, Vicario Patriarcal de la ciudad donde Jesús pasó la mayor parte de su vida.

Benedicto XVI tendrá además encuentros ecuménicos e inter-religiosos con el Gran Muftí de Jerusalén y con los rabinos jefes ashquenazí y sefardí.

En Jerusalén, el Papa visitará el Cenáculo, el Muro de las Lamentaciones, la Explanada de las Mezquitas y el Yad Vashem, donde rendirá homenaje a las víctimas del Holocausto, pero no visitará el museo, según confirmó hoy Franco.

El museo ha sido objeto de críticas vaticanas por exponer desde 2005 una foto del papa Pío XII acompañada de un texto que describe el silencio e inacción del pontífice durante la matanza nazi.

El Vaticano defiende que Pío XII, que estuvo al frente de la Iglesia Católica entre 1939 y 1958, hizo una labor callada de auxilio a los judíos que no ha sido convenientemente reconocida por los historiadores.

Hoy, Franco quiso quitar hierro al asunto al subrayar que otras personalidades políticas tampoco van al museo y se limitan a mostrar en la parte al aire libre del Yad Vahem su respeto por los seis millones de judíos asesinados.

Además, anunció que ha recibido luz verde de las autoridades israelíes para que la pequeña comunidad cristiana de Gaza obtenga permisos especiales para asistir a los actos del Papa y para que los cristianos de Belén puedan ir a Nazaret, en Israel.