Para el Papa, erradicar el hambre y la pobreza es imperativo para la sociedad

  • Ciudad del Vaticano, 20 feb (EFE).- El papa Benedicto XVI dijo hoy que erradicar la pobreza extrema y el hambre en el mundo tiene que ser un "imperativo" para toda la comunidad internacional.

Ciudad del Vaticano, 20 feb (EFE).- El papa Benedicto XVI dijo hoy que erradicar la pobreza extrema y el hambre en el mundo tiene que ser un "imperativo" para toda la comunidad internacional.

El Pontífice hizo estas manifestaciones es el discurso que dirigió a los participantes en las sesiones del Consejo de Gobernadores del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), organismo de las Naciones Unidas con sede en Roma, a los que recibió en el Vaticano.

El Obispo de Roma resaltó la labor de este organismo de la ONU en "un momento de crisis, como el actual" y señaló que para afrontar la crisis económica en el campo agrícola hacen falta "nuevas estrategias, con visión de futuro" para luchar contra la pobreza en las zonas rurales y fomentar su desarrollo.

El Papa dijo que en un mundo globalizado, interdependiente, es necesario un compromiso común de los estados para erradicar la pobreza y el hambre.

"Esos objetivos (erradicar la pobreza y el hambre), así como la promoción de los alimentos, la seguridad y el desarrollo rural, lejos de ser demasiados ambiciosos o poco realistas tienen que ser un imperativo vinculante para toda la comunidad internacional", afirmó el Papa.

Benedicto XVI agregó que "no se debe descansar" hasta que el hambre y la pobreza hayan sido desterradas de la sociedad.

El Pontífice se refirió a los proyectos de "créditos rurales" destinados a ayudar a los pequeños agricultores y a los trabajadores agrícolas sin tierras propias, de los que dijo que pueden impulsar la economía en el sector y ofrecer una mayor seguridad alimentaria para todos.

También destacó que ayudan a las comunidades indígenas a seguir en sus ambientes naturales, sin tener que verse obligadas a buscar un futuro mejor en las ciudades, "donde muchas veces -subrayó- tienen que vivir en condiciones miserables de vida".

El Pontífice destacó "la nobleza" del trabajo agrícola y subrayó que la sociedad "debe apreciar y recompensar adecuadamente" la contribución de la agricultura al desarrollo social.