México y EE.UU. abordan con franqueza temas delicados al renovar su alianza

  • México, 16 abr (EFE).- Los presidentes de EE.UU., Barack Obama, y de México, Felipe Calderón, dieron hoy un impulso a la relación bilateral durante una intensa jornada en la que ambos mandatarios abordaron con franqueza temas espinosos como la violencia atribuida al crimen organizado, la migración, el comercio y Cuba.

México y EE.UU. abordan con franqueza temas delicados al renovar su alianza

México y EE.UU. abordan con franqueza temas delicados al renovar su alianza

EEUU y México inician "nueva era" y prometen sociedad plena en lucha al narco

EEUU y México inician "nueva era" y prometen sociedad plena en lucha al narco

México, 16 abr (EFE).- Los presidentes de EE.UU., Barack Obama, y de México, Felipe Calderón, dieron hoy un impulso a la relación bilateral durante una intensa jornada en la que ambos mandatarios abordaron con franqueza temas espinosos como la violencia atribuida al crimen organizado, la migración, el comercio y Cuba.

La relación se había tensado en los últimos meses cuando funcionarios estadounidenses del área de seguridad aseguraron que México estaba en riesgo de convertirse en un "estado fallido".

En respuesta, México acusó a su vecino del norte de abastecer de armas ilegales a los carteles que surten de drogas a EE.UU., el principal consumidor de estupefacientes del mundo.

La tensión se disuadió con el viaje a México en marzo de la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, y la presencia de Obama hoy selló el acercamiento.

El mandatario estadounidense llegó hoy a Ciudad de México en medio de un amplio despliegue de seguridad y minutos después fue recibido oficialmente por Calderón en la residencia presidencial de Los Pinos.

Allí se concentró gran parte de la agenda de este jueves que concluirá con una cena en el Museo Nacional de Antropología (INAH).

Calderón, en su discurso de bienvenida, instó a su homólogo a abrir una "nueva era" en la relación entre ambos países, que mantenga la estrecha colaboración en la lucha contra el crimen organizado y haga una "valoración más justa y comprensiva de la migración".

"Sé que construir esta nueva era es posible y que si trabajamos unidos México y EE.UU. lograremos superar los desafíos que nos plantea el siglo XXI", afirmó el mandatario mexicano, al apuntar que en esta nueva etapa debe primar la "confianza y la cooperación".

Obama, por su parte, afirmó que México y su país tienen lazos que van "más allá" de una frontera compartida de 3.200 kilómetros y destacó que EE.UU. se ha beneficiado de la cultura, el idioma, la energía y la ambición "de la gente mexicana que ha emigrado".

"Nuestra relación y nuestra amistad son fuertes, pero podemos hacerlos mas fuertes aún", sentenció.

Más allá de los reconocimientos mutuos, Obama admitió que su país "también tiene responsabilidades y debe hacer su parte" para combatir el narcotráfico en México, país asolado por la violencia atribuida al crimen organizado, que se ha cobrado en dos años y medio años más de 10.000 vidas.

El jefe de la casa Blanca anunció que pedirá al Senado la ratificación de la Convención Interamericana Contra las Armas Ilícitas (Cifta).

México ha insistido que los carteles se abastecen de armas en Estados Unidos, en cuya franja fronteriza existen más de 10.000 armerías que llevan registros poco rigurosos de los compradores.

Calderón indicó a Obama que ojalá las armas que hoy utilizan los narcotraficantes contra la sociedad mexicana, no se lleguen a usar contra la población y autoridades de Estados Unidos en el futuro.

Otro punto sobre el que hablaron de forma directa fue el embargo de Estados Unidos a Cuba, establecido desde la década de los 60.

El mandatario mexicano dijo que a lo largo de cinco décadas no ha mostrado gran utilidad, porque la situación en la isla caribeña no ha cambiado y le pidió a Obama reflexionar sobre el tema.

Por su parte, el gobernante estadounidense dijo que el levantamiento esta semana de las restricciones de los viajes y remesas de familiares a Cuba representa "una muestra de buena voluntad", a la que espera que el régimen castrista responda.

Obama reconoció que el cambio en la isla caribeña no se producirá de repente y "una relación congelada durante cincuenta años no se deshiela de la noche a la mañana".

Ahora, sostuvo, corresponde a Cuba dar el próximo paso y "hay una serie de medidas que puede tomar", entre las que citó la liberalización de los viajes al exterior para los cubanos.

Obama y calderón viajarán mañana, cada uno por su lado, a Trinidad y Tobago para asistir a la V Cumbre de las Américas.

Se ha mencionado que allí un grupo de mandatarios latinoamericanos demandará a Obama el levantamiento del embargo a Cuba, país que no asiste al encuentro, porque está fuera de la Organización de Estados Americanos (OEA).