Cañizares rechaza ampliar la ley del aborto por humanidad, no por política

  • Toledo, 5 abr (EFE).- El cardenal Antonio Cañizares ha manifestado hoy que "no puede haber una ampliación de la ley del aborto", pues "iría en contra del hombre", y ha asegurado: "no es una cuestión política, es una cuestión de humanidad".

Cañizares rechaza ampliar la ley del aborto por humanidad, no por política

Cañizares rechaza ampliar la ley del aborto por humanidad, no por política

Toledo, 5 abr (EFE).- El cardenal Antonio Cañizares ha manifestado hoy que "no puede haber una ampliación de la ley del aborto", pues "iría en contra del hombre", y ha asegurado: "no es una cuestión política, es una cuestión de humanidad".

Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos y administrador apostólico de Toledo, ha hecho estas afirmaciones en la homilía de la misa que ha oficiado tras la bendición de los ramos y las palmas y la procesión con la que se han iniciado los oficios religiosos de la Semana Santa de Toledo.

Cientos de personas han asistido a la bendición y a la posterior procesión, en la que no se han exhibido los lazos blancos contra la reforma legal, pues las hermandades y cofradías de Toledo se han negado a llevarlos para que la Semana Santa no se utilice como "instrumento de protesta".

En la homilía, Cañizares ha recalcado su oposición a la reforma legal y ha recalcado: "de verdad, no es una cuestión política, es una cuestión de humanidad, de verdadera humanidad, no es una cuestión de partido, bien lo sabe Dios, que no hago ninguna cuestión política con esto".

"Es necesario decirlo: no puede haber una ampliación de ley del aborto, iría en contra del hombre, va en contra del hombre, va en contra de los designios de Dios, va en contra de la cruz de Cristo, donde está la verdad de Dios y la verdad del hombre amado hasta el extremo", ha subrayado Cañizares, interrumpido por los aplausos de algún asistente.

Según el cardenal, es "por ese hombre, por todo hombre", por lo que "no podemos resignarnos a esto", porque "no podemos volver a rechazar a Cristo".

Por ello, ha pedido que se abra "una corriente llena de ímpetu y fortaleza que haga del amor a Dios y al prójimo la suprema norma de la vida individual y social frente a esa corriente ciega de agresión, de falta de respeto al hombre, de violación de la dignidad humana, de eliminación de la vida del hombre, incluso del inocente y del no nacido".