Comienza la "Madrugá" con un clima apacible y miles de personas en la calle

  • Sevilla, 10 abr (EFE).- La "Madrugá" de la Semana Santa de Sevilla ha comenzado poco después de la medianoche con la salida de la primera de las cofradías, la Macarena, y cientos de miles de sevillanos y turistas que abarrotan las calles en una noche apacible y de agradable temperatura.

Sevilla, 10 abr (EFE).- La "Madrugá" de la Semana Santa de Sevilla ha comenzado poco después de la medianoche con la salida de la primera de las cofradías, la Macarena, y cientos de miles de sevillanos y turistas que abarrotan las calles en una noche apacible y de agradable temperatura.

La hermandad de la Macarena ha sido la primera de las seis cofradías de la "Madrugá" en poner, quince minutos después de la medianoche, su paso de Jesús de la Sentencia en la calle.

Miles de personas se habían instalado en los alrededores de la basílica y del Arco de la Macarena desde varias horas antes de la salida, utilizando unas sillas plegables de aluminio que han hecho furor este año y entreteniendo la espera comiendo bocadillos o jugando a las cartas.

La noche está despejada y con agradable temperatura, en una Semana Santa que, por primera vez en muchos años, no se ha visto afectada por la lluvia en ninguna de sus jornadas.

Tras la Esperanza Macarena, saldrán El Silencio, el Gran Poder, la Esperanza de Triana, Los Gitanos y El Calvario, que recorrerán a lo largo de toda la madrugada y primeras horas del viernes las calles de Sevilla con su séquito de miles de nazarenos, penitentes, bandas de música y fieles.

La noche ofrece grandes contrastes entre las cofradías populares como la Esperanza de Triana y la Macarena, que recorren sus barrios a los gritos de "¡guapa, guapa!" dirigidos a su Virgen, y la austeridad de El Silencio o El Calvario, en las que apenas de oye el arrastrar de las alpargatas de los costaleros contra el suelo.

Los aficionados a la "Madrugá" la presencian a la salida de las cofradías, entre la medianoche y las 2 de la madrugada, o bien se levantan temprano el viernes y las ven de regreso a sus templos, algo especialmente emotivo en el caso de Los Gitanos.