El peligro de lluvia obliga a suspender en Valladolid la Procesión General

El presidente de la Junta de Cofradías consideró la decisión acertada para evitar que el acto se convirtiera en un "corre-calles"

VALLADOLID, 10 (EUROPA PRESS)

La Junta de Cofradías de Semana Santa de Valladolid, en reunión extraordinaria celebrada en la sede de la misma, acordó, por unanimidad, suspender la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor que debía celebrarse en la tarde de hoy Viernes Santo, decisión que se justificó en que las inclemencias meteorológicas no permitían garantizar el normal desarrollo de la celebración considerada como la más importante de la ciudad y la de mayor interés artístico e iconográfico de España.

Si la lluvia obligó a suspender a mediodía el tradicional Sermón de las Siete Palabras y trasladarlo de su escenario habitual, la Plaza Mayor, a la Iglesia de Santiago Apóstol, sede de la cofradía titular que lo organiza, la granizada caída dos horas antes de la Procesión General y los nubarrones existentes fueron motivo más que suficiente para que la Junta de Cofradías optara por su suspensión.

"Desde el año 2000 esa ya la sexta vez que, por desgracia, la procesión es suspendida desde el principio o bien durante su transcurso", lamentó el presidente del máximo órgano rector de las cofradías vallisoletanas, José Miguel Román, quien, en declaraciones a Europa Press, insistió en que la celebración "necesita de unas mínimas garantías de que no habrá lluvia puesto que para su desarrollo son precisas al menos tres horas para que no se convierta en un corre-calles".

En la procesión general, fiel representación de la Pasión y Muerte de Cristo, desde la Sagrada Cena hasta el Entierro en el Santo Sepulcro, que desfilan precediendo a Nuestra Señora de las angustias, participan 19 cofradías que acompañan a los 32 pasos, que representan las escenas más destacadas del Nuevo Testamento.

Obras de Gregorio Fernández, Juan de Juni y otros escultores de la escuela castellana, iluminadas tenuemente y al sonido de tambores y trompetas recorren todos los años las calles céntricas de la ciudad, en una de las escenas más sobrecogedoras de la Semana Santa española.

El recorrido comienza en la Calle Angustias, desde donde se dirige por la Bajada de la Libertad, Fuente Dorada y Ferrari hasta la plaza Mayor, donde se instalan unas gradas para que se pueda contemplar la escena en uno de los momentos de mayor recogimiento.

SALVE POPULAR Y BENDICION DEL ARZOBISPO EN LAS ANGUSTIAS

La procesión general, una de las que despierta una mayor expectación entre los vallisoletanos y visitantes, que desde horas antes de su comienzo ocupan las aceras de las calles por donde discurre, se encamina después hacia la Plaza de Zorrilla y, por Miguel Iscar, Duque de la Victoria, desde donde se dirige a la plaza Cánovas del Castillo, lugar donde finaliza el acto religioso.

Sin embargo, los vallisoletanos devotos tienen aún que cumplir con un nuevo ritual, en la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, donde una Salve popular y la bendición el arzobispo de Valladolid, Braulio Rodríguez, despide a la imagen de la Virgen, que queda en silencio hasta la alegría de la Pascua.

La procesión general pone fin a dos días de intensa devoción en Valladolid, cuyas calles acogen, entre el Jueves Santo y el Viernes Santo, quince procesiones.