La lluvia suspendió tres de las grandes procesiones bilbaínas, aunque una salió después de siete años

BILBAO, 12 (EUROPA PRESS)

La lluvia afectó a la Semana Santa bilbaína, de forma que se suspendieron tres de las grandes procesiones, la del Lunes Santo y la del Viernes Santo, que no salieron, y la del Jueves Santo, que se tuvo que suspender cuando la cruz de guía se acercaba a la Plaza Elíptica y la Virgen aún estaba en el Puente de la calle Navarra.

También por la lluvia tuvo que celebrarse el Santo Via Crucis en la Catedral, y en la Procesión del Silencio los cofrades no se revistieron con sus túnicas. Además, se suspendió también la procesión del Encuentro, con lo que fueron cuatro los cortejos que no salieron a las calles.

Sin embargo, La Piedad volvió a salir a las calles de Bilbao, después de dos suspensiones; la Cofradía del Apóstol Santiago consiguió completar el recorrido después de siete años; y el Resucitado salió a las calles del Casco Viejo tres años después.

Según informó la Hermandad de Cofradías Penitenciales de la villa de Bilbao, "no ha sido un año de grandes estrenos como en las últimas ediciones, pero sí ha sido un año de reflexión en las cofradías, provocado por el Obispo Auxiliar, Mario Izeta, en su reunión con las juntas directivas". "Tenemos ahora un mayor número de ideas para debatir sobre nuestra existencia en el mundo actual y nuestro compromiso con la Iglesia", destacó.

MULTITUD

La gran multitud que salió en la Procesión del Silencio, en la madrugada del Viernes Santo, superando a las de las últimas ediciones, entre las que se encontraban numerosos cofrades, "quiere decir mucho sin duda sobre la seriedad con la que los jóvenes cofrades bilbainos se han tomado las procesiones 2009", indicó la Hermandad.

Las importantes colectas del Lunes Santo, Jueves y Viernes Santo, afectaron a las arcas de la Cofradía del Nazareno, en el primer caso, y de la Santa Vera Cruz en las dos últimas. Estas cofradías necesitarán hacer un gran reajuste en sus presupuestos, que se apoyan en gran manera en estas ayudas de los espectadores. No obstante, las donaciones que puedan llegar, contribuirán a paliar las pérdidas acumuladas por la incidencia de la lluvia.

El indulto de las dos personas conseguido a petición de la Hermandad de Begoña, y que tuvo su momento protocolario frente a la Basílica de Begoña en la tarde del Domingo de Ramos fue, al parecer de un gran número de Cofrades consultados, el momento "más emocionante" de la actual Semana Santa.

A éste hay que añadir la "emoción" de los cofrades que pudieron, por fin, asistir a la Procesión del Cristo Resucitado, acompañada también por el Obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez.

NUEVOS COFRADES

En el área musical se advirtió una "notable mejoría" en todos los aspectos, aunque la Hermandad señaló que "consolidar las bandas es algo complicado por el gran número de ensayos que se necesita y las condiciones desfavorables, por lo que todas ellas están abiertas a la inscripción de nuevos cofrades que quieran participar en estas agrupaciones".

Además de las tradicionales bandas las Cofradías bilbaínas, y de algunas invitadas como las que acudieron de Logroño y Calahorra en la Procesión del Sábado de Pasión y la que acudió desde Zaragoza el Domingo de Ramos en la Procesion del Borriquito, destacó la "gran intervención" de la Banda Municipal de Galdakao, dirigida por Juan Carlos Irizar, quien hizo diferentes arreglos en varias marchas procesionales a los que incorporó una agrupación de 14 txistularis.

En el capítulo de cargadores, empiezan a surgir en las cofradías nuevos cofrades que son específicos de esta tarea. Tanto la Cofradía de la Pasión, como la Hermandad de Begoña, como la Santa Vera Cruz, han visto "recompensado" su trabajo de los últimos años, contando en esta ocasión con numerosos cargadores, al punto de contar con suficientes para llevar todos los pasos, e incluso contar con personas de relevo.

Tras destacar el "buen ambiente" vivido en las reuniones de sus cofrades, la Hermandad manifestó que el próximo reto planteado por Mario Izeta es ser "más operantes" en la Iglesia. "Es por ello que el camino adecuado es el de las parroquias, o unidades pastorales, donde las cofradías pueden aportar a sus jóvenes, para ayudar en las múltiples actividades de las mismas. El hecho de que las Cofradías sean instituciones supraparroquiales, no tiene que ser un problema, sino todo lo contrario", concluyó.