Palencia celebra mañana el 'Vía Crucis' y, de madrugada, la procesión de la Quinta Angustia

PALENCIA, 7 (EUROPA PRESS)

Las procesiones del 'Vía Crucis' y de la Quinta Angustia convertirán a la jornada del Miércoles Santo en una de las más intensas de la Semana Santa palentina.

El primero de los desfiles procesionales, el del 'Vía Crucis, organizado por la Cofradía del Cristo de la Misericordia, partirá a las 20.15 horas de la iglesia de Nuestra Señora de la Calle y estará dirigido por el obispo de Palencia, José Ignacio Munilla.

En la procesión desfilan hasta seis pasos, tras ser acortada su duración en los últimos años: el Santísimo Cristo de la Misericordia, obra de Portillo en el siglo XVI; el Cristo-Señor de la Vida y de la Muerte, de los Hermanos Martínez en 2002; el Cristo del Otero de San Pablo, de la Escuela Palentina en el siglo XVII; Nuestro Padre Jesús Crucificado, de Alejo de Vahía en el siglo XIV; la Virgen Dolorosa, de Vicente Espinet en 1906, y Nuestra Señora de la Soledad, del siglo XVIII.

Finalizado el Vía Crucis, en la Plaza Mayor, se organiza la procesión de vuelta hasta la iglesia de Nuestra Señora de la Calle. Antes de introducir el Santísimo Cristo de la Misericordia en el templo, éste se despide de la Virgen Dolorosa acercándose ambos a un tiempo tres veces.

LA QUINTA ANGUSTIA

Tras el 'Vía Crucis', llega el turno para la Procesión de la Quinta Angustia, que comienza a las 0.30 horas del jueves.

Organizada por la Cofradía del Santo Sepulcro, es uno de los desfiles más cortos, pero a su vez más intensos de la Semana Santa palentina.

La procesión comienza con tres toques en la puerta de la capilla de la cofradía, en la calle Lope de Vega, intercalados con el sonido tararú. Cofrades de las diferentes hermandades acompañan entonces a los dos pasos, la Quinta Angustia, de Antonio de Amusco en el siglo XVII, y el Santísimo Cristo del Perdón, de Miguel Ángel Rojo en 2003, hasta la Catedral.

Una vez allí se realiza en acto penitencial, en el que los asistentes rezan a las imágenes y se canta a la Virgen una Salve Popular. Al concluir, el Santísimo Cristo del Perdón es introducido en la Catedral, mientras la Quinta Angustia regresa a la cofradía en un ambiente muy silencioso. Al concluir, se reparte sopa de ajo a los cofrades participantes.