Unas 30 mujeres sacarán por el centro de Madrid a la virgen de 'La Dolorosa', que alcanza la tonelada

MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

Las mujeres de la cofradía del Silencio del Santísimo Cristo de la Fe sacarán a hombros por quinto año consecutivo el paso de la virgen de la Dolorosa este Viernes Santo por las calles del centro de Madrid.

El peso de la virgen alcanza la tonelada y es portada por 32 mujeres, por lo que la preparación física y la protección de las zonas lumbares mediante fajas es fundamental. "Nos preparamos desde enero, primero hacemos gimnasia para ejercitar los músculos", señaló Concepción en declaraciones a Europa Press.

El capataz del paso, Rafael Díaz, explicó que esta cofradía "es una de las más antiguas de Madrid" y aseguró que la ilusión principal es "sacar los pasos a la calle y que los vea todo el pueblo de Madrid".

Por otro lado, los largos ensayos durante meses también han sido testigos del nacimiento de amistades y afinidades entre los participantes. "Somos 32 chicas y nos llevamos todas muy bien, todas somos muy cariñosas", comentó África.

LOS NERVIOS APARECEN DÍAS ANTES.

Tras meses de preparaciones, los nervios aparecen entre las participantes, aunque todas coinciden en que "la experiencia es muy gratificante". "Estamos esperando todo el año a que llegue el día, es una experiencia muy bonita", aseguró.

Además de los nervios, una de las preocupaciones principales que año tras año ronda por la mente de las cofrades es el clima, ya que durante los últimos años la lluvia les ha impedido completar el recorrido.

"Estamos esperando todo el año la Semana Santa, a ver si no llueve", comentó Jorge, joven participante en la cofradía "por devoción desde hace cuatro años".

LA TRADICIÓN NO SE PIERDE.

Por otro lado, el capataz reconoció que "durante los años de atrás se ha perdido un poco de tradición", pero aseguró que la Semana Santa "está resurgiendo otra vez con fuerza".

África, por su parte, opinó que en la cofradía del Silencio del Santísimo Cristo de la Fe "no se nota" la pérdida de fe en los jóvenes, ya que las cofrades implican a sus niños en las procesiones desde muy pequeños.