El presidente de Paraguay tuvo un hijo cuando era obispo

ASUNCIÓN, 14 (EUROPA PRESS)

El reconocimiento público de la paternidad de un niño de dos años por parte del presidente paraguayo, el ex obispo Fernando Lugo, no pone fin al proceso iniciado por la madre del menor, según afirmó el abogado defensor de ésta, Walter Acosta, quien aclaró que deberá ser la juez del caso la que decida ahora si el mandatario debe someterse a una prueba de ADN.

Según Acosta, abogado de Viviana Carrillo, la madre del pequeño Guillermo Armindo, el reconocimiento de la paternidad del niño por parte de Lugo no tiene validez procesal, por lo que deberá ser la juez de Encarnación, donde se presentó la denuncia, quien decida si son necesarias pruebas de ADN.

"El reconocimiento público no tiene validez procesal", declaró Acosta a la emisora 970 AM, incidiendo en que ahora será la juez, Evelin Peralda, quien decida. En caso de que no vea necesaria la prueba de ADN, explicó el letrado, podría dictar sentencia para rectificar el certificado de nacimiento del niño, de manera que Guillermo Armindo lleve el apellido Lugo, por delante de Carrillo.

La semana pasada Viviana Carrillo presentó una demanda por filiación contra Fernando Lugo por la paternidad de su hijo Guillermo Armindo, de dos años. El antiguo obispo de San Pedro reconoció hoy la paternidad y asumió "todas las responsabilidades que pudieran derivar de tal hecho".

Por su parte, el otro abogado de la madre, Claudio Kostinchok, explicó a otra emisora de radio que ahora existen varias formas de terminar el proceso, incluido que Lugo presente un documento de común acuerdo con la madre.

"Es una cuestión ya de formalismo", afirmó el letrado, para quien "con lo que dijo hoy el presidente se aclara todo". Por otra parte, salió al paso de las acusaciones contra la madre del menor de estar respaldada por la oposición. "No es cierto que tenga respaldo político ni gente detrás de esto", aseguró.

El último precisamente en pronunciarse de esta manera fue el ministro del Interior, Rafael Filizzola, quien consideró hoy que detrás de la demanda presentada contra Lugo hay una motivación política. "Hay una clara vinculación política de algunos de estos abogados en el caso", declaró en alusión a Kostinchok y Acosta, primo hermano de Viviana Carrillo.

Por el momento, la Conferencia Episcopal paraguaya no se ha pronunciado sobre los hechos, que ocurrieron cuando Lugo todavía era obispo. Sólo han hablado algunos obispos a título personal, como monseñor Mario Melanio Medina, amigo personal del presidente, que consideró que éste hizo hoy un "acto de valentía y de sinceridad". "Más vale tarde que nunca, es una cuestión muy privada y personal de él. Solamente la verdad nos hará libres, dice la escritura", declaró.

Sobre las posibles sanciones de la Iglesia Católica, el obispo consideró que no existirán porque Lugo "ya no es obispo, llegó por una concesión de la Santa Sede al estado laical". En cuanto a la castidad y el celibato, consideró que son opcionales. "En el fondo es opcional, uno opta por el sacerdocio. El ser humano sucumbe generalmente ante dos cosas, el dinero y el sexo", aseveró.