AMP.-El fiscal jefe de Madrid contradice al Defensor del Pueblo y dice que el trato en los centros de menores es correcto

Las quejas que recibió de menores versaron sobre el escaso tiempo para fumar, que el champú "les saca el pelo" o "que la cena está fría" MADRID, 13 (EUROPA PRESS) El fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Manuel Moix, aseguró hoy que no comparte "en absoluto" las apreciaciones que ha efectuado el Defensor del Pueblo sobre los centros de menores con trastornos de conducta ubicados en la región e indicó que en ellos el trato que reciben los internos es "correcto". En este sentido, Moix aseguró que la Fiscalía que dirige no ha recibido ninguna queja ni denuncia en los últimos años de parte de educadores o internos de los centros que están siendo investigados por el Defensor del Pueblo. Además, apuntó que él mismo y sus ayudantes realizan visitas periódicas a estas instalaciones, la última hace tan sólo unos días, y afirmó que "nunca" ha observado malos tratos, ni menores atados, ni a los que se ha dado medicación por doquier, como se ha denunciado. "Al recibir el informe del Defensor del Pueblo, ordené a los fiscales de menores que realizarán visitas sorpresas y el mismo jueves visité personalmente el centro de Picón, algo que ya hicimos en el mes de diciembre. Allí comprobé que está en buenas condiciones y el trato es adecuado", dijo Moix. Así, señaló que mantuvo entrevistas con educadores, enfermeros y con los propios menores y precisó que las únicas quejas que les trasladaron fue que no les daban suficiente tiempo para fumar --en el interior del centro está prohibido--, o protestas como "el champú que me dan me saca el pelo, sólo hay un día a la semana de ocio o la comida a veces está fría". Respecto al trato educativo y médico que reciben, el fiscal jefe indicó que, en ningún caso, es "degradante" y recordó que los menores allí internados "no son normales", ya que padecen trastornos de conducta. "Los padres pueden controlar a un niño de 8 años que se pega cabezazos contra la pared, pero quizá si tiene 16 ó 17 años no pueden con él", agregó. Moix también negó que a los menores se les medique sin prescripción médica y explicó que todos reciben un trato y seguimiento específico e individualizado y sólo hay 16 a los que se suministra medicamentos con prescripción de los psiquiatras del centro. "Incluso algunos hospitales nos derivan al centro a los chavales porque creen que aquí pueden seguir un tratamiento personalizado", indicó. Por otro lado, el fiscal jefe apuntó que a los menores se les sujeta en supuestos muy específicos, pero "no se les ata ni se les tira al suelo", tal y como señalaban algunos testimonios tras presentarse el informe del Defensor del Pueblo. "Hemos visitado cuatro centros, con reportaje fotográfico incluido, y todos los informes revelan que todo es correcto", añadió. También rechazó que los menores estén recluidos en estos centros, porque "no son reformatorios", y señaló que los residentes pueden salir a la calle, dar un paseo por el pueblo o pasar el fin de semana con su familia. "Son centros abiertos. Hay rejas en la ventana, pero no para garantizar la seguridad de los menores", detalló. Precisamente Moix hizo estas declaraciones tras la presentación de un nuevo marco de colaboración con la Comunidad de Madrid para reforzar la coordinación en la atención de menores protegidos en los centros regionales para trastornos de conducta, por lo que será de obligado cumplimiento la comunicación a la Fiscalía de las decisiones sobre estos jóvenes. EL INFORME DEL DEFENSOR A principios de estes mes, el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, destapó en un informe monográfico sobre los centros de protección de menores con trastornos de conducta y en situación de dificultad social, en el que se incluye los de la Comunidad de Madrid, que "muchos" de ellos vulneran sus derechos, maniatándoles, prohibiéndoles la asistencia al centro escolar o la salida al patio durante una semana, bajo la denominación de 'medidas educativas creativas' o 'medidas correctoras'. El texto, que será remitido a la Comisión Mixta Congreso Senado de relaciones con el Defensor del Pueblo, revela, además, que la gran mayoría de estas instituciones de menores llevan a cabo contenciones físicas, contenciones mecánicas y medidas de aislamiento, así como que en el 75 por ciento de las mismas suministra tratamiento farmacológico a los menores en casos de grave alteración. A pesar de que dichas contenciones deben hacerse, según el Defensor del Pueblo, "de forma limitada", en muchos centros se realizan varias veces al día y en ocasiones con una agresividad "desproporcionada" que puede producir lesiones físicas. El trabajo también que las ausencias voluntarias de los internados son muy frecuentes, llegándose en muchos casos a cifras muy elevadas de ausencias definitivas. Asimismo, la Institución alerta de que más de la mitad de los centros utilizan medidas de aislamiento, que si bien deben aplicarse de forma terapéutica, en ocasiones se llevan a cabo como medida sancionadora e intimidatoria. Esta práctica, según la investigación, se produce en salas de reducido tamaño, bajo el nombre de 'salas de agitación' o de 'reflexión' con paredes recubiertas de goma negra y que carecen de ventanas, lo que provoca una atmósfera asfixiante y un gran rechazo en los menores. A pesar de ser escasos los reglamentos de régimen interno, Múgica indica que los centros realizan registros en las habitaciones de los niños, a los que se les exige incluso desnudos integrales sin justificación ni comunicación al juez de primera instancia, al que se le deben trasladar cuantas circunstancias fuesen precisas, en orden de realizar una medida de tal naturaleza, según lo reiterado por el Tribunal Constitucional. Sobre el régimen de relaciones con la familia, el estudio revela que la frecuencia de las visitas de sus progenitores o demás familiares, así como las salidas del centro, suelen ser motivo de insatisfacción entre los menores, que continuamente demandan un incremento de las mismas.