El Sergas indemniza con 30.000 euros a la familia de un paciente que falleció de cáncer por un error de diagnóstico

Los familiares creen "simbólica" la indemnización porque "el daño es irreparable", pero consideran que "evitará" que suceda a otros SANTIAGO DE COMPOSTELA, 31 (EUROPA PRESS) El Servicio Gallego de Salud y lo servicios jurídicos de la Asociación El Defensor del Paciente alcanzaron un acuerdo amistoso por el que la Administración sanitaria gallega abonará 30.000 euros a la familia de un paciente, el vecino de Lalín (Pontevedra) M.A.G., que falleció en agosto de 2006 de cáncer como consecuencia de un error de diagnóstico. Según explicó hoy la Asociación El Defensor del Paciente, al paciente a finales de diciembre de 2005 le diagnosticaron "prostatismo", que no fue objetivado con prueba diagnóstica, sino exclusivamente en base al "ojo clínico" del médico que atendió al paciente en el centro de salud en Lalín. A mediados de enero de 2006, y ante la persistencia del sangrado el paciente, fue remitido al Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), donde le dieron cita para Urología sin que, a pesar de los antecedentes, lo calificasen "como urgente o preferente". Así, la cita se la señalaron para el 6 de junio de 2006, es decir, según subrayó la citada asociación, "con seis meses de lista de espera". La hematuria persiste y la cita no le fue adelantada, por lo que el paciente acudió a una consulta privada en la cual le pautaron determinadas pruebas diagnósticas "muy sencillas", como análisis de sangre y ecografía. Ante unos datos "sospechosos", le realizaron una urografía en la consulta privada, pero ante la gravedad de la hematuria, el 31 de marzo de 2006 el paciente volvió a ingresar en el servicio de Urgencias del CHUS, donde le prescribieron una citoscopia a programar en consultas externas, sin que constara que fuese urgente o preferente. El 2 de mayo la citoscopia detectó lesiones en el cuello vesical y, en vez de realizar intervención quirúrgica inmediata o toma de muestras para biopsia, le citaron de nuevo para "revisión en seis meses", concretamente para el 12 de septiembre, según destacó la asociación. El paciente falleció el día 8 de agosto de 2006 "de un carcinoma urotelial de alto grado e infiltrante", mientras esperaba a que le citasen para revisión. DIAGNÓSTICO PRECOZ Por ello, la familia presentó una reclamación a través del abogado de la Asociación El Defensor del Paciente, quien alegó que los signos y síntomas que presentaba el paciente "en las reiteradas visitas" a los servicios de salud, "unidos a una celeridad en la práctica de las pruebas diagnósticas" hubieran, a su juicio, "hecho posible un diagnóstico precoz del carcinoma uroletial, según el estado actual de la ciencia". El Servicio Gallego de Salud reconoció el error de diagnóstico en vía administrativa sin llegar a juicio, por lo que familia, si bien consideró la indemnización "simbólica", ya que "el daño es irreparable", entiende que el reconocimiento del error "evitará que a muchos otros pacientes les suceda lo mismo". Pese a constarles su derecho a recibir una mayor indemnización por el daño, los familiares prefirieron, ante la evidencia del error de diagnóstico reconocido, no acudir a la vía judicial para incrementar únicamente la cifra económica, ya que buscaban el reconocimiento del error médico, ya logrado.