Jade Goody fallece tras seis meses de lucha contra el cáncer

LONDRES, 22 (OTR/PRESS) La estrella mediática inglesa, Jade Goody, falleció la pasada madrugada víctima del cáncer de cuello de útero que le diagnosticaron el pasado septiembre. La polémica ex concursante de Gran Hermano murió en su casa, en el condado de Essex, rodeada de sus familiares en la más estricta intimidad, tal y como ella deseaba. El primer ministro británico, Gordon Brown, se ha sumado a la ola de condolencias a la familia, y aseguró que Goody era "una mujer con coraje tanto en la vida como en la muerte, que se ha ganado la admiración de un país por su determinación de proveer un futuro brillante para sus hijos". Jade Goody falleció, la pasada madrugada, a los 27 años de edad, tras seis meses de ardua lucha contra el cáncer que sufría. Su agente, Max Clifford, anunció esta mañana la noticia y dedicó unas palabras sobre la admiración que siente por la joven. En declaraciones a 'MailOnLine' recogidas por OTR/PRESS, el agente aseguró que Goody era "muy valiente" y que siempre "será recordada". "Ella siempre encaró la muerte como afronta toda su vida: con coraje", sentenció Clifford. Según informó, la joven murió a las 3.14 horas de la madrugada, en compañía de sus seres más queridos. Junto a su cama se encontraba su madre, Jockey Budden, su marido, Jack Tweed, y un amigo, Kevin Adams. Budden no podía ocultar su tristeza mientras comentaba que su "niña bonita", ahora, "descansaría en paz". La joven, madre de dos hijos de cuatro y cinco años, falleció el día en el que se celebraba el día de la madre en Reino Unido. El padre de los niños, el presentador de televisión Jeff Brazier, declaró que los chicos pudieron despedirse de su madre. "Estoy muy contento de que los niños pudieran despedirse de ella, y pasar tiempo con su maravillosa madre". No obstante, reconoció la "tristeza" que le embargaba y aseguro que a sus hijos no les faltaría de nada. "Bobby y Freddie son mi prioridad absoluta y haré todo lo que pueda para ser su apoyo y darles todo mi amor para hacerles más llevadero este momento de confusión", concluyó. Goody saltó a la fama a su paso por el programa de televisión Gran Hermano. Unas polémicas acusaciones racistas a una compañera supusieron su expulsión de la casa, y, desde entonces, la joven se ha convertido en toda una celebridad en el Reino Unido. La gente pareció admirar sus formas, un tanto groseras para unos y sencillas y transparentes para otros, y Goody se aprovechó de su creciente popularidad para comercializar todos y cada uno de los momentos de su vida. Lo más polémico surgió cuando, en septiembre de 2008, le diagnosticaron un cáncer de cuello de útero. La joven no dudó en vender su enfermedad en cada paso que daba, para, según ella, "asegurar" el futuro de sus jóvenes hijos. Recientemente, la inglesa contrajo matrimonio en medio de una nube mediática y rodeada de polémica con el también concursante de Gran Hermano, Jack Tweed. El último aspecto de su vida que ha comercializado fue el bautizo de sus hijos, con lo que consiguió vender una exclusiva que le reportó grandes beneficios. No obstante, la joven se se ha convertido en el símbolo de la lucha y en un ejemplo a seguir para muchos de sus compatriotas y, sobre todo, para muchas mujeres que, como ella, sufren la misma enfermedad. EL PESAR DEL PRIMER MINISTRO El primer ministro británico, Gordon Brown, no ha tardado en mostrar su "pesar" y en remitir sus condolencias a la familia de la joven inglesa, según afirma 'The Sun'. Brown, que se mostró siempre muy conforme con el motivo que llevó a Goody a vender su vida, ha destacado la fortaleza de la joven y el poderoso mensaje que ha lanzado a las numerosas mujeres que sufren como ella. "Será siempre recordada profundamente por todos los que la conocieron, y su familia puede estar extremadamente orgullosa del trabajo en su lucha contra en cáncer de cuello de útero, que beneficiará a miles de mujeres en el Reino Unido", declaró Brown. Muchas son las personas que han querido expresar sus condolencias por la muerte de la joven. Su hogar ha amanecido con una multitud de flores y recuerdos, mientras que personajes del mundo público cercanos a ella, han manifestado la tristeza que supone su pérdida. Stephen Fry, actor y cómico, declaró que Goody "vivió su vida bajo una lupa". "Las lupas magnifican pero también distorsionan y queman", aseguró Fry. Por su parte, Bishop Jonathan Blake, quién ofició la boda de Jade, la describió como una "persona extraordinaria". "Ella se ha convertido para todos en una especie de santa, una princesa de Bermondsey", aseguró. Por último, quiso destacar el carácter de la joven y destacó que ella era "una inspiración, una luz, una antorcha de esperanza que arde brillando por todo el mundo".