El 40% de los hemofílicos no son tratados con factores de coagulación biotecnológicos

  • Madrid, 17 abr (EFE).- Cuatro de cada diez de los cerca de 3.000 hemofílicos españoles no son tratados con terapias recombinantes, los factores de coagulación de origen biotecnológico que evitan la trasmisión de enfermedades emergentes como el sida.

El 40% de los hemofílicos no son tratados con factores de coagulación biotecnológicos

El 40% de los hemofílicos no son tratados con factores de coagulación biotecnológicos

Madrid, 17 abr (EFE).- Cuatro de cada diez de los cerca de 3.000 hemofílicos españoles no son tratados con terapias recombinantes, los factores de coagulación de origen biotecnológico que evitan la trasmisión de enfermedades emergentes como el sida.

Así lo ha explicado a Efe el presidente de la Asociación Española de la Hemofilia, Luis Vañó, con motivo de la celebración hoy del Día Mundial de esta enfermedad congénita producida por el déficit de algunos factores de coagulación.

Bajo el lema "Entre todos, un tratamiento mejor", la jornada trata de poner el foco de atención en la necesidad de un abordaje multidisciplinar de la enfermedad que implique a la terapia hematológica, la fisioterapia, la radiología, la traumatología, la psicología o la odontología.

La asociación que preside Vañó pide a las autoridades sanitarias que la terapia recombinante, "columna vertebral" del tratamiento para un hemofílico, alcance al 100 por cien de los pacientes ya que, con el mismo nivel de eficacia que los factores plasmáticos de origen humano garantiza un nivel de seguridad mayor.

Sin embargo, en España un 40 por cien de media no accede a ellos porque "el médico no lo pauta" o porque finalmente el propio paciente elige la terapia que más le conviene, explica Vañó

También influyen las razones económicas ya que mientras una dosis de factor plasmático puede ronda los 0,20 céntimos de euros la de origen biotecnológico asciende a 0,70 céntimos.

El ahorro puede ser considerable si se tiene en cuenta que un niño hemofílico debe administrarse factores de coagulación durante seis o siete años a modo de profilaxis y que un adulto lo necesita en cuanto sufre un pequeño golpe.

Además el nivel de implantación de la terapia recombinante es muy dispar según las comunidades autónomas.

Madrid y Andalucía son las comunidades con más hemofílicos, pero en las que la tasa de este tratamiento es menor junto con Castilla-La Mancha y Castilla y León, frente a Baleares, Cataluña, Murcia, Valencia o Galicia, donde casi la totalidad de los pacientes lo utiliza.

Vañó arguye que los productos artificiales hubieran evitado el "penoso" pasado que los hemofílicos padecieron en los años 80 y 90 cuando se les trasmitieron los virus del sida o la hepatitis C a través de compuestos contaminados.

"Hace ya más de 11 años que no se producen infecciones plasmáticas, pero si el factor es de origen biotecnológico la seguridad en este sentido es mucho mayor", señala Vañó.

Casi la totalidad de los 700 niños españoles hemofílicos utilizan el tratamiento recombinante en el proceso profiláctico.

La reiteración de pinchazos podría reducirse considerablemente con la aparición de factores de coagulación de larga duración cuyos efectos se prolongarían 20 días frente a las doce horas de los actuales y que podrían estar en el mercado en unos cinco años.

Esto supondría un salto "impresionante" en la calidad de vida de las personas con hemofilia, una de las enfermedades hematológicas en las que se han producido mayores avances en los últimos años, reconoce Vañó.

Hace 50 años la enfermedad era mortal en España y en los años setenta la esperanza de vida de un hemofílico no superaba los 17 años.

En la actualidad apenas hay diferencias con la población sana.