El padre que grabó a su hija anoréxica, procesado por exhibicionismo

LÉRIDA, 22 (EUROPA PRESS)

La Audiencia de Lérida ha procesado por exhibicionismo al padre condenado el miércoles a prisión por grabar a su hija adolescente en el baño por si sufría bulimia. También está procesado el abuelo de la menor, por supuestas agresiones sexuales.

En un auto del 26 de marzo, la Sección Primera de la Audiencia ratificaba la continuación del proceso iniciado en junio de 2008 contra Jorge M.V., padre de la menor, y Enrique M.S., padre del otro procesado y abuelo de la adolescente.

Según los magistrados, la versión de la menor es creíble, ya que siempre ha mantenido el mismo relato, incluso ante el médico que le trata la anorexia, un educador social, el Equipo de Asesoramiento Técnico y de Atención a la Víctima (Eatav) y sus amigas, que también corroboraron "un comportamiento en el padre compatible con los hechos investigados".

Según la menor, su padre paseaba desnudo y con el pene erecto por la casa, incluso ante sus amigas, mientras que su abuelo le tocaba los genitales fingiendo jugar, publicó hoy el diario 'La Mañana'.

El Juzgado Penal número 3 de Lérida condenó el miércoles a un año de prisión y cinco de alejamiento al padre de la adolescente por instalar una cámara en el baño para grabarla ante la sospecha de que tenía anorexia, aunque también sospechaba de su mujer.

Jorge M.V., de 40 años y vecino de Agramunt, que instaló la cámara en 2004 y fue denunciado en 2006, aceptó la pena tras admitir que había cometido un delito de revelación de secreto. La hija se encuentra en tratamiento tras detectarse que padece bulimia.

El padre, separado de su mujer y que pasaba temporadas con sus dos hijas, de cuatro y 14 años en 2004, grabó durante semanas a la adolescente --también a sus amigas--, luego veía las imágenes y las borraba. Sólo el padre y el abuelo de las niñas sabían que se había instalado la cámara de vídeo en el lavabo.

El juez también ha condenado, también con la conformidad del padre, a indemnizar con 3.000 euros a la hija adolescente, con otros 3.000 euros a la madre y a una multa de 1.080 euros.