El 12% de los españoles padece dolor torácico aunque la mitad no van al médico, según estudio

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MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Uno de cada diez españoles (12,3%) sufre dolor torácico habitualmente pero, a pesar de que suele provocar un deterioro de la calidad de vida a nivel físico y mental, poco menos de la mitad (42%) de estos pacientes acude a la consulta del médico en el último año para tratar la dolencia, según se desprende de los resultados preliminares de un estudio que se han presentado hoy en la Real Academia Nacional de Medicina (RANM).

De este modo, según estos primeros resultados, se observó que sólo el 42,5 por ciento de los que padecen dolor torácico consultó esta molestia con su médico en el último año, mientras que un 31 por ciento acudió a urgencias hospitalarias y hasta un 6 por ciento tuvo que ser ingresado en el hospital.

Tras analizar a una muestra de 3.000 personas de más de 18 años, se observó que tan sólo el 1,9 por ciento de estos síntomas tenían un origen cardiaco mientras que el 10,4 por ciento estaba relacionado con otros factores. Según explicó el jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Manuel Díaz-Rubio, muchos pacientes suelen ser considerados posibles enfermos cardiacos aunque esto demuestra que el dolor torácico suele estar más motivado por enfermedades esofágicas, psiquiátricas o musculoesqueléticas.

Además, hasta un 22,6 por ciento de los afectados refirió síntomas de reflujo gastroesofágico, fundamentalmente la pirosis o regurgitación al menos una vez a la semana, lo que estaba presente en el 52,2 por ciento de los que tenían un dolor torácico de origen no cardiaco. En el 63,8 por ciento de los pacientes con dolor torácico cardiaco, y en el 26,1 por ciento de aquellos que no tenían dolor torácico.

El impacto del dolor torácico no cardiaco sobre la calidad de vida y la productividad de los afectados es muy alto. Sin embargo, el profesor Díaz-Rubio explicó que cuando se les realizaba coronariografía que descarta el problema cardiaco mejoran de una forma manifiesta pasados de uno a tres años.

"En los que sufren dolor torácico no asociado a una enfermedad cardiaca el pronóstico es benigno, pero tienen una mala calidad de vida, ingresos hospitalarios y consultas frecuentes, resultados terapéuticos mediocres y un elevado coste económico y social", aseguró este experto, quien destacó que la depresión es más común entre los pacientes con dolor torácico de origen cardiaco.