Diseñan injertos de piel con células madre que permiten, en ratones diabéticos, regular los niveles de glucosa


MADRID|
Diseñan injertos de piel con células madre que permiten, en ratones diabéticos, regular los niveles de glucosa

Diseñan injertos de piel con células madre que permiten, en ratones diabéticos, regular los niveles de glucosa MADRID | EUROPA PRESS

Investigadores de la Universidad de Chicago (Estados Unidos) han diseñado injertos de piel con células madre que, probados en ratones diabéticos salvajes, han conseguido regular los niveles de glucosa en sangre durante cuatro meses, revertiendo la resistencia a la insulina y aumentando el peso.

"Es la primera vez que mostramos que los injertos de piel modificados pueden sobrevivir a largo plazo en ratones salvajes, y esperamos que en un futuro cercano este enfoque pueda ser usado como una opción segura para el tratamiento de humanos Pacientes", dice el autor principal Xiaoyang Wu, cuyo trabajo ha sido publicado en la revista 'Cell Stem Cell'.

La piel humana es uno de los tejidos más fáciles y baratos para hacer crecer células madre en el laboratorio. De hecho, se ha utilizado para tratar pacientes con quemaduras desde la década de 1970 pero, a medida que el sistema ha madurado, se están explorando otros usos clínicos de la tecnología 3D.

Un obstáculo ha sido la falta de modelos de ratón para la prueba de células madre generadas por el trasplante de piel. De hecho, se ha demostrado que el método ha funcionado en ratones inmunocomprometidos y desnudos, pero no normales, de tipo salvaje.

Sin embargo, ahora los investigadores han editado células madre de la piel recolectadas de ratones recién nacidos para que liberen de forma controlada GLP-1 (péptido 1 parecido al glucagón), una hormona que estimula al páncreas a producir insulina mientras ayuda a mantener niveles saludables de glucosa en la sangre.

Los injertos de piel también pueden ser diseñados para ser inmunocompatibles con huéspedes para disminuir las posibilidades de rechazo del injerto. De hecho, aproximadamente el 80 por ciento de los injertos de piel modificados con éxito se trasplantaron en un pequeño lugar en la espalda de cada huésped de ratón y comenzaron a secretar GLP-1 sobre la señal de inducción apropiada.

"No curamos la diabetes, pero proporciona un potencial enfoque a largo plazo para ayudar a las personas con diabetes y obesidad a mantener mejor sus niveles de glucosa. Con este modelo de ratón de tipo salvaje, seguiremos monitoreando durante cuánto tiempo este enfoque puede mantenerse efectivo", han zanjado los expertos.